domingo, 11 de agosto de 2024

Tumor primario de origen desconocido

 

Med. interna Méx. vol.34 no.6 Ciudad de México nov./dic. 2018

ANTECEDENTES

El tumor primario desconocido es un síndrome clínico heterogéneo complejo que consiste en el diagnóstico histopatológico de cáncer sin un sitio anatómico bien definido a pesar de un extenso protocolo clínico (incluida la adecuada examinación rectal y pélvica), bioquímico (estudios séricos básicos, prueba de sangre oculta en heces, análisis de orina), de imagen (radiografías simples, tomografía computada simple y contrastada, mamografía, tomografía computada por emisión de positrones) e incluso invasivo (en el sistema respiratorio, digestivo, laparotomía protocolizada) sin éxito en la búsqueda del tumor oculto.1 En esta definición se excluyen los pacientes con estudio de metástasis que permitan revelar el tumor primario después de una biopsia.

Un tumor primario desconocido usualmente cursa indolente por largos periodos hasta etapas más tardías con metástasis de diseminación agresiva y progresión rápida.2 Desde el punto de vista molecular se tiene la hipótesis en la que cierta inhibición por parte de las colonias metastásicas es ejercida sobre el tumor primario, limitando su crecimiento y, por ende, su ubicación anatómica precisa. Se estipula que 50 a 80% de estas neoplasias tienen sobreactivada la angiogénesis, sobreexpresión de varios oncogenes en 10-30%, proteínas asociadas con hipoxia en 25%, marcadores de transición epitelio-mesenquimatosa y la activación persistente de genes asociados con el crecimiento y la proliferación celular como AKT y la vías de las MAPK cinasas en 20-35%, compartiendo un fenotipo “común” con otro tipo de cánceres.3,4 Identificar la procedencia del tumor resulta el punto crítico en el manejo de estos pacientes porque permite identificar los pacientes que son aptos para recibir un esquema específico de tratamiento, predecir su respuesta al mismo y tener un margen de supervivencia en algunos casos, los mejores determinantes actualmente en el uso clínico son los reportados por el médico patólogo quien inicialmente permite discriminar o descartar los posibles orígenes del tumor, sin existir al momento marcadores con alta especificidad de la procedencia del tumor primario desconocido, el análisis de microarreglos de ADN y los caracteres epigenéticos se perfilan como los marcadores más prometedores en este aspecto.5

Epidemiología

Sin variantes en los últimos 10 años el tumor primario desconocido representa 3 a 5% de todas las neoplasias, tiene incidencia de 4 a 19 casos por cada 100,000 habitantes, la edad promedio de su diagnóstico ronda en torno a los 60 años.6 Van de Wouw y su grupo7 reportan predilección por el sexo masculino con 6.7 por cada 100,000 hombres en contraste con 5.3 por cada 100,000 mujeres; es extremadamente raro en niños. En términos de pronóstico, 20% tiene un comportamiento favorable, mientras que el 80% restante tiene el peor pronóstico respecto a la mortalidad, porque la supervivencia media es de 8 a 11 meses y según las series 20-25% sobrevive más allá de un año. El Cuadro 1 revela la prevalencia de las estirpes más frecuentes en los reportes internacionales.

Cuadro 1 Origen de los tumores en pacientes con tumor primario desconocido 

OrigenIncidencia (%)
Páncreas20-26
Pulmón17-23
Colon y recto4-10
Hígado3-11
Riñón3-8
Estómago4-6
Ovario3-4
Próstata3-4
Mama2
Otro< 2

Tomado de la referencia 6.

En 20% de las variedades favorables suelen encontrarse los de origen en el colon, lo que refleja las altas tasas de respuesta a los nuevos esquemas planteados en estos últimos 20 años. El porcentaje restante suele dividirse en dos grupos: los que tienen un estado funcional favorable y LDH normal y los que no cumplen con éstos, con supervivencia cercana a un año y de tan sólo cuatro meses, respectivamente.8

La supervivencia se ha dividido por sexo, tipo de tumor, periodo de diagnóstico, afectación ganglionar y edad. Fue peor en casos de adenocarcinoma y carcinoma indiferenciado comparado con otros subtipos de la enfermedad; respecto a la edad, las edades avanzadas se han relacionado directamente con el incremento de la mortalidad. No hay diferencias entre el sexo. Los pacientes con daño ganglionar tienen mejor pronóstico que los casos extraganglionares (70 vs 20% a 12 meses, respectivamente). En una minoría de pacientes se han llevado a cabo estudios postmortem donde las autopsias revelaron sólo 55-85% de los tumores primarios, la mayor parte pequeños tumores asintomáticos en el páncreas, el pulmón, el intestino y el riñón. El resto de los pacientes que permanecen con autopsia negativa pudieron beneficiarse de los avances en la tomografía, como la modalidad de emisión por positrones o la resonancia magnética. El promedio de supervivencia de los pacientes con tumor primario desconocido de los estudios a seguimiento es de 6-10 meses y menos de 25% sobrevive más de un año.7,8

En los estudios de seguimiento la mortalidad y la supervivencia se correlacionan directamente con el subtipo histopatológico, como se muestra en el Cuadro 2 de un estudio sueco contemporáneo.9 Todas las tasas de supervivencia se incrementaron una vez que los casos fatales se excluyeron. Para el caso del tumor primario desconocido con sitio extranodal la media fue de siete meses cuando el seguimiento se realizó a partir del tercer mes de diagnóstico.

Cuadro 2 Seguimiento de pacientes con tumor primario desconocido desde el inicio de diagnóstico, a tres y siete meses, respectivamente 

Sitios de metástasisInicio de seguimiento
0 meses +3 meses +7 meses +
Casos (%)Muertes por cáncerMedia de sobrevivenciaCasos (%)Muertes por cáncerMedia de sobrevivenciaCasos (%)Muertes por cáncerMedia de sobrevivencia
Nodos linfáticos57643484052861529218528
Axilares131 (3.7)6774107 (6.2)4611992(10)33.
Cabeza y cuello202 (5.7)1677136 (7.8)1111297(10.5)7716
Extranodal5576493432824247971523128811
Hígado2650 (74.1)240721121 (64.5)10147540 (58.4)47610
Hueso552 (15.4)4755344 (19.8)2967174 (18.8)14714
Mediastino40 (1.1)33731 (1.8)251421 (2.3)1619

Nótese la heterogeneidad en la supervivencia debido a la localización anatómica del sitio de metástasis.

Tomado de la referencia 10.

A pesar de los avances de las técnicas moleculares de diagnóstico, aún no se encuentran factores de riesgo asociados con su desarrollo y su fisiopatología es escasamente entendida. Diversos estudios demuestran que el tabaquismo puede incrementar 1.8 a 3.6 veces el riesgo en fumadores con alto índice tabáquico (> 26 cigarrillos/día) y exponencialmente hasta 4.9 veces cuando las metástasis son pulmonares, con riesgo relativo de 2.03 veces en metástasis hepáticas. En la actualidad no se ha relacionado el consumo del alcohol y los antecedentes heredofamiliares como factores agregados que influyan en su desarrollo, probablemente por tratarse de series de casos y controles de poco poder muestral.11

Fisiopatología

Múltiples investigaciones han demostrado que el tumor primario desconocido raramente activa puertos de mutaciones puntuales en oncogenes o genes supresores de tumores, a pesar de la esperada persistencia de aberraciones en el gen de TP53, la incidencia no es mayor que la reportada para sus correspondientes primarios conocidos, se tiene sobreactivada la angiogénesis en 50 a 80% con perfil de expresión del VEGF aumentada, sobreexpresión de múltiples oncogenes de 10-30%, proteínas relacionadas con la hipoxia en 25%, marcadores de transición epitelio-mesénquima en 16% y tienen activadas vías de señalización intracelular dependiente de tirosina-cinasas como AKT o MAPK en 20-35%.12 Los perfiles recientes de evaluación de microarreglos (microarrays) de ARN no muestran diferencias en la expresión de genes respecto a los tumores primarios conocidos fallando en la identificación del origen del tumor primario desconocido.

En la actualidad se hacen esfuerzos por identificar si más allá de arreglos puntuales en el ADN demuestran asociaciones con el tumor de origen, es decir, ¿qué marcador puede ser la huella que revele dónde se originó tal cáncer? De esto resulta novedoso mencionar que perfiles de expresión epigenética podrían estar asociados con el comportamiento de esta variedad oncológica y con su origen anatómico.

Para evidenciar un potencial candidato a la carcinogénesis se solía comentar la existencia de mutaciones en sus diferentes variedades que representaban potenciales genotipos que probabilísticamente podrían alterar el ciclo celular, los mecanismos de replicación, reparación de ADN y los vinculados con el fenómeno de muerte celular programada; sin embargo, esto ya no resulta suficiente para entender el comportamiento tumoral y predecir sus desenlaces, múltiples modificaciones en el genoma que no involucran secuencias de nucleótidos se han evidenciado alteradas y vinculadas con diferentes tipos de neoplasias, donde caracterizarlas y correlacionarlas sugiere ser prometedor para identificar el comportamiento cancerígeno y desde luego asociarse con el origen tumoral, otorgando una oportunidad significativa al clínico para el abordaje y tratamiento específico. Para un tumor primario desconocido se espera una pérdida considerable de su metilación como ocurre en otros cánceres metastásicos (20-60%).13,14

Clasificación

La estandarización de la enfermedad incluye examinación clínica y paraclínica, la evaluación histológica es la piedra angular en la clasificación de utilidad para el clínico. El 80% de los tumores primarios desconocidos son carcinomas, de los que se reconocen cuatro subtipos mayores: adenocarcinoma, adenocarcinoma moderadamente diferenciado, carcinoma o adenocarcinomas poco diferenciados, carcinoma epidermoide y neoplasias poco diferenciadas (Figura 1).1 El abordaje de un tumor primario desconocido debe plantearse tres objetivos fundamentales al momento de la diferenciación; primero, identificar una de las siguientes variantes: carcinoma, linfoma, sarcoma o melanoma, segundo, reconocer el subtipo, adenocarcinoma, de células germinales, escamoso, hepático, renal o tiroideo y finalmente reconocer el órgano que da origen a la neoplasia.

Las flechas indican el orden de frecuencia según los subtipos. CPD: carcinoma escasamente diferenciado; ADP: adenocarcinoma escasamente diferenciado. Tomado de la referencia 1.

Figura 1 Clasificación clásica del tumor primario desconocido por microscopia de luz convencional.  

Historia natural de la enfermedad

Es variable en estos pacientes, comparada con los tumores primarios que muestran la cascada de Correa15 (progresión tipo 1; tejido normal-metaplasia, displasia de bajo grado, displasia de alto grado, carcinoma in situ, carcinoma invasor); el tumor primario desconocido inicia en malignidad y continúa en ella (progresión tipo 2). Más de 50% tiene envolvimiento múltiple, 30% daño de tres sitios al momento del diagnóstico, con base en sus características moleculares particulares lleva una única historia natural, que incluye característicamente diseminación temprana, patrón metastásico impredecible y agresividad del tumor con 80% de los casos de mal pronóstico.6,16 El patrón metastásico impredecible se refiere a las diferencias en la incidencia de los sitios de metástasis del tumor primario desconocido respecto al tumor primario conocido. Por ejemplo, el carcinoma pancreático con presentación de tumor primario desconocido tiene cuatro a cinco veces más incidencia de afectación pulmonar y ósea que el carcinoma pancreático conocido. Hasta ahora podemos reconocer que las metástasis al hígado suelen tener origen en el tubo gastrointestinal, los pulmones y las mamas, mientras que las metástasis pulmonares suelen originarse en el tubo gastrointestinal, las mamas, los riñones o la próstata; éstos resultan sólo sugerentes y desde luego insuficientes para tomar decisiones clínicas; de esta manera, resaltamos la importancia de la complementación con estudios paraclínicos, auxiliares de imagen, inmunohistoquímica y, desde luego, los prometedores estudios moleculares. En el Cuadro 3 17 se describe la clasificación convencional de acuerdo con los grupos de estudios internacionales recientes.

Cuadro 3 Clasificación clínico-patológica del tumor primario desconocido 

Localización-órganoTipoHistología
Hígado u otros órganos gastrointestinalesNo aplicableAdenocarcinoma (escasamente diferenciado)
Mediastinal-retroperitoneal (distribución de la línea media)Carcinoma (indiferenciado-escasamente diferenciado)
Nódulos linfáticosAxilar, cervicalCélulas escamosas (escasamente diferenciado o bien diferenciado)
InguinalCarcinoma escamoso o mixto (indiferenciado)
Cavidad peritonealCarcinoma peritoneal en mujerCarcinoma papilar o adenocarcinoma bien diferenciado
Ascitis maligna de otro origen desconocidoAdenocarcinoma productor de mucina (escasa o moderadamente diferenciado)
PulmonesMetástasis pulmonaresAdenocarcinoma (o varios grados de diferenciación)

Tomado de la referencia 17.

El papel de la clínica y los estudios de gabinete básicos

Son indispensables la historia clínica completa y la exploración física exhaustivas. La semiología debe incluir cabeza, cuello, tiroides, exploración pélvica y examen rectal; en mujeres las mamas y la pelvis y en hombres la próstata y los testículos. Inicialmente debe solicitarse biometría hemática y química sanguínea. Debe incluirse radiografía de tórax (aunque no es útil para diferenciar entre enfermedad primaria o metástasis). Como regla general, todo paciente deberá contar con tomografía de tórax, abdomen y pelvis. Si hay signos, síntomas o alteraciones que orienten hacia la localización del tumor primario se realizarán de forma opcional las pruebas diagnósticas que se consideren indicadas.1,2,6,8

La endoscopia de oídos, nariz y garganta con toma de biopsias está indicada en pacientes con daño de ganglios linfáticos cervicales. En los pacientes con carcinoma epidermoide primario desconocido con daño de los ganglios linfáticos cervicales superiores o medios debe sospecharse el origen en la cabeza y el cuello. En estos pacientes la evaluación debe incluir la visualización directa de la orofaringe, la nasofaringe, la laringe y el esófago superior con toma de biopsia de áreas sospechosas.

La broncoscopia está indicada en caso de hallazgos en la radiografía de tórax o en presencia de síntomas. El daño de los ganglios linfáticos cervicales inferiores o supraclaviculares sugiere origen en el pulmón. En ocasiones un cáncer epidermoide tiene como manifestación inicial daño de los ganglios linfáticos inguinales. En estos casos el primario frecuentemente se localiza en el área ano-rectal o perineal.1 En estos pacientes la evaluación debe incluir anoscopia y colposcopia en búsqueda de origen primario en la vulva, el cuello uterino, la vagina, el pene o el ano. Los pacientes con carcinoma poco diferenciado o adenocarcinoma poco diferenciado constituyen un grupo de edad menor generalmente, con tumores comúnmente localizados en el mediastino y los ganglios linfáticos periféricos. En este grupo de pacientes está indicada la realización de tomografía de tórax y medición de alfa-feto-proteína y gonadotropina coriónica humana. Otro grupo especial son las mujeres con metástasis a ganglios linfáticos axilares quienes deben realizarse mastografía. En el Cuadro 4 18 se resume el protocolo básico de abordaje en sospecha de tumor primario desconocido.

Cuadro 4 Investigación requerida para la búsqueda del tumor primario desconocido 

Datos clínico-patológicos
  • Confirmación histopatológica de cáncer metastásico

  • Historia médica detallada

  • Examen físico completo (incluido examen pélvico y rectal)

  • Revisión histopatológica con estudio inmunohistoquímico

Trabajo para todos los pacientes
  • Citometría hemática completa

  • Química sanguínea completa

  • Examen general de orina (citológico)

  • Sangre oculta en heces

  • Tele de tórax

  • TAC de tórax, abdomen y pelvis

Trabajo para pacientes selectos
  • Mastografía

  • Resonancia magnética de mama

  • Ultrasonido testicular

  • Tomografía computada (TC) o TC por emisión de positrones

  • Concentración de alfa-fetoproteína y gonadotropina coriónica humana

  • Concentración de antígeno prostático sérico (para todos los hombres)

  • Concentración de antígeno CA 125 y 15.3

  • Endoscopia

Tomado de la referencia 19.

Estudios de imagen especializados

Debido a la naturaleza heterogénea de la enfermedad no existe un patrón de referencia de estudio de imagen específico que ayude a agilizar el diagnóstico del paciente. Lo redituable en estos casos es un estudio de imagen global para su pronta localización. En la práctica diaria la tomografía computada y la resonancia magnética representan los estudios más usados con este objetivo.20 La combinación de tomografía con emisión de positrones (TC-PET) y 18-fluorodesoxiglucosa ha ganado mucha aceptación en el diagnóstico del tumor primario desconocido. Las lesiones pequeñas en los tejidos pudieran no ser detectadas por la tomografía computada o la resonancia magnética; sin embargo, la TC-PET proporciona información metabólica y funcional según las guías internacionales de medicina nuclear; a pesar de lo comentado, la TC-PET no es una herramienta sugerida como necesaria en el abordaje inicial, es más bien complementaria, con un papel relevante inicial sólo para el abordaje en la variedad clínica de carcinoma de células escamosas con ganglio cervical.21

Uso de las técnicas de inmunohistoquímica en el diagnóstico diferencial, tendencias en la clasificación del tumor primario desconocido y perspectivas

El dogma central en la oncología es establecer el diagnóstico de la neoplasia con la ayuda del estudio histopatológico. Tradicionalmente es sencillo realizar el diagnóstico de los tumores primarios y las metástasis de primario conocido; sin embargo, en el caso del tumor primario desconocido las características morfológicas son poco usuales y raramente contribuyen al diagnóstico. Con la microscopia de luz inicialmente se clasificaron los cuatro grandes grupos comentados.

El papel de la inmunohistoquímica es primordial para la correcta subclasificación de las grandes categorías; el patólogo experto sigue los cuatro pasos para su correcta clasificación.6,22,23 El primer paso es identificar de las grandes categorías el tipo de tumor. De resultar un carcinoma un panel de 19 anticuerpos puede ayudar a reclasificar el tipo de tumor (Cuadro 5). El segundo paso es encontrar el perfil de antígeno anti-citoqueratina (anti CK7, CK20) que ayuda a distinguir el mimetismo del tumor primario desconocido de carcinomas primarios, como se ilustra en el Cuadro 6. La aplicación de estos dos marcadores es relevante por encontrarse en 30 a 40% de todos los carcinomas. En el estudio de Dennis y colaboradores24,25 se encontró el diagnóstico correcto en 88% de los carcinomas metastásicos aplicando un algoritmo de 10 marcadores inmunohistoquímicos; esto conduce al tercer paso de la subtipificación del tumor de acuerdo con la línea celular (epitelial, melanocítica, mesenquimatosa, germinal). Los marcadores específicos son Ca 125, CDX2, citoqueratina-7 y 20, receptor de estrógenos proteína 15 del quiste grueso, lisozima, mesotelina, antígeno prostático específico y el factor de transcripción tiroideo (Cuadro 6) de los que derivan al menos otros 13 marcadores inmunoespecíficos que ayudan a mejorar la especificidad y sensibilidad en el diagnóstico de la enfermedad, lo que constituye el cuarto paso definitivo en el diagnóstico.

Cuadro 5 Marcadores inmunohistoquímicos de tamizaje para el diagnóstico de tumor primario desconocido 

Tipo de tumorCitoqueratinaEMALCAVimentinaPS 100PLAP
Carcinoma++----
Linfoma--++--
Sarcoma---+--
Melanoma---++-
No seminoma+----+
Seminoma-----+

EMA: antígeno de membrana epitelial; LCA: antígeno común leucocitario; PLAP: fosfatasa alcalina placentaria.

Cuadro 6 Perfil de antígeno anti-citoqueratina 

Perfil de citoqueratinaCK20-negativoCK-20 positivo
CK-7 positivo

Cáncer de pulmón (80%, TIF1-positivo)

Cáncer de mama (ER, PR, HER2)

Cáncer no mucinoso de ovario

Cáncer endometrial

Cáncer tiroideo

Colangiocarcinoma

Cáncer de páncreas

Cáncer pancreático

Cáncer vesical

Cáncer gástrico

Colangiocarcinoma

CK-7 negativo

Hepatocarcinoma

Carcinoma de células renales

Cáncer de próstata

Cáncer gástrico

Cáncer de colon

Cáncer de ovario mucinoso

CK: citoqueratina; ER: receptor de estrógeno; PR: receptor; TIF1: factor de transcripción tiroideo 1.

Debido al amplio espectro de mutaciones de novo y la conducta insidiosa de los mismos, Varadhachary y su grupo,20 y recientemente Greco y Hainsworth26 propusieron el logaritmo inmunohistoquímico orientativo en la clasificación del tumor primario desconocido, que influye en el tratamiento y los resultados al mismo a largo plazo (Figura 2).

Figura 2 Modelo propuesto por Varadhachary y modificado por Greco y Hainsworth para establecer el fenotipo del tumor primario desconocido. 

El uso rutinario de la evaluación de perfiles genéticos también puede ayudar a identificar un tumor primario por medio de un tratamiento sistémico que incluya blancos terapéuticos es, al momento, una realidad. Como dato, las pruebas de expresión genética múltiple que están en desarrollo han mostrado ser una poderosa herramienta en el diagnóstico pronto del tumor primario desconocido. Tothill y su grupo27 describieron un sistema de clasificación basado en la expresión de ensayos de microarreglos que envuelven 79 genes con identificación de cinco tipos de tumores usando bases de marcadores genéticos realizados por Ma y colaboradores. Asimismo, Horlings y su grupo28 desarrollaron un clasificador denominado Cuprint® que envuelve al menos 495 genes encontrados en ciertos lugares de Holanda (Ámsterdam, Agendia) como herramienta de uso diario para la práctica clínica; en contraste con el clasificador Pathwork® TOO Test, que es capaz de identificar 12 estirpes tumorales con al menos 1550 genes; estas herramientas se han validado en estudios multicéntricos que encuentran resultados similares a la clasificación hecha por los cuatro pasos comentados, la ventaja de estos últimos es el tiempo del diagnóstico, debido a que los costos económicos de ambos son similares.

La descripción de las subtipificaciones con base en los múltiples protocolos de la patología molecular divide al tumor primario desconocido en dos grandes entidades desde 2003: favorables y no favorables.29 Las entidades del tumor primario desconocido definidas como fenotipos favorables incluyen el carcinoma de nódulos linfáticos cervicales, adenocarcinoma de nódulos linfáticos axilares en la mujer, carcinoma escasamente diferenciado de retroperitoneo o de mediastino en hombres jóvenes, adenocarcinomatosis peritoneal papilar serosa y los carcinomas neuroendocrinos escasamente diferenciados.

Entre los subtipos denominados no favorables están el adenocarcinoma con metástasis a hígado o a otros órganos, carcinoma escasamente diferenciado, carcinomatosis peritoneal no papilar (adenocarcinoma), metástasis cerebrales múltiples (adenocarcinoma o carcinoma escamoso), metástasis pleurales o pulmonares múltiples (adenocarcinoma), enfermedad ósea metastásica múltiple (adenocarcinoma) y el adenocarcinoma escamoso de cavidad abdominal.

Pronóstico y tratamiento del tumor primario desconocido

El objetivo primordial del protocolo patológico es la búsqueda de subgrupos tumorales tratables (menos de 15% de los pacientes) que pueden lograr una respuesta favorable al tratamiento sistémico o local y obtener un mejor pronóstico. Sin embargo, 85% de los pacientes no entran en los subgrupos favorables y son usualmente tratados con quimioterapia con base en platinados de manera empírica; estos subtipos no son quimiosensibles y el tiempo de supervivencia de estos pacientes es corto.2,6,16,18 En los pacientes que no fueron sometidos a regímenes quimioterapéuticos de los estudios controlados, el promedio varía entre dos y tres meses. Se comentan brevemente los tratamientos de algunos de los subtipos favorables con base en los protocolos internacionales.19

Paciente femenina con adenocarcinoma que afecta un nódulo axilar

Estas pacientes deben ser tratadas con disección axilar completa, radioterapia ipsilateral que incluya la región mamaria seguida de quimioterapia coadyuvante, hormonoterapia dependiendo de los factores de riesgo o ambas. Las pacientes asignadas a este protocolo tienen tasas de remisión de la enfermedad aceptables (40-55%). La supervivencia de las pacientes que reciben radioterapia única versus terapia sistémica coadyuvante es similar en ambos grupos.30

Carcinomatosis peritoneal con componente papilar

Esta población de pacientes (que padecen adenocarcinoma peritoneal) debe tratarse con los esquemas similares al cáncer de ovario estadio III-IV de acuerdo con los protocolos de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), la cirugía citorreductora seguida de platinados y paclitaxel como tratamiento de elección. La tasa media de respuesta es de 80% con 30% a largo plazo y supervivencia de 36 meses, baja en comparación con la de las pacientes que tuvieron primario de ovario.31

Carcinoma escamoso con linfoadenopatías cervicales

Los pacientes con enfermedad en estadio N1 o N2a sin extensión extracapsular deben tratarse con cirugía únicamente que incluya biopsia por escisión, con disección radical y amigdalectomía bilateral. El control locorregional es de 80 a 90% a cinco años con supervivencia del mismo periodo de 65%. La radioterapia coadyuvante se considera si hay extensión extranodal o una reestadificación N2b, linfoadenopatías fijas a estructuras vitales y bajo estado funcional global. Los campos de irradiación incluyen los relevos ganglionares (65-70 Gy), sitios no afectados adyacentes (50 Gy) y las mucosas (50-60 Gy), la quimioterapia se reserva para estadios N2-N3 con base en platinados.32

Carcinomas neuroendocrinos escasamente diferenciados

Estos pacientes deben tratarse con quimioterapia mediante cisplatino y derivados o cisplatino-taxanos, con respuesta de 55%, respuesta completa de 20% y supervivencia de 15% del primer grupo de pacientes.33

Adenocarcinoma con perfil colónico

Este subtipo debe ser tratado con el esquema quimioterapéutico de un carcinoma colorrectal en estadio avanzado (esquema FOLFOX, ácido folínico, flouracilo y oxiplatino). La tasa de respuesta es de 50% con únicamente 15% de respuesta completa y 35% de respuesta parcial, con supervivencia media de 21-37 meses.19

Subtipos desfavorables

Desafortunadamente este grupo representa 80% de los casos. Las series demuestran tratamientos empíricos sustentados en combinaciones de cisplatino y taxanos. La respuesta a la terapéutica es de 20% con supervivencia de seis meses. La coadyuvancia con anticuerpos antiangiogénicos como erlotinib y bevacizumab logra respuesta terapéutica de 53% e incremento de la supervivencia incluso de 13 meses.34 La administración de bevacizumab y erlotinib en biterapia de segunda línea no es efectiva, con supervivencia media de siete meses y sólo 10% de respuesta al esquema. Además, se han realizado estudios que buscan identificar blancos potenciales a tratar mediante técnicas como FISH y CISH (Cuadro 7);35 sin embargo, se carece de ensayos clínicos que demuestren su eficacia, sustentándose sólo teóricamente.

Cuadro 7 Mutaciones blanco a terapia específica en tumor primario desconocido 

Gen propuestoTasa de amplificaciónFármaco a administrar
cMET8/577 (1%)TKI (inhibidores de tirosin- cinasa)
EGFR83/490 (17%)Anticuerpos anti-EGFR
HER242/879 (5%)Anticuerpos anti-HER2
PIK3CA1/7 (14%)TKI vía PAM
TOP2A4/151 (3%)Antraciclinas
ALK0/108 (0%)Ceritinibx (TKI)
ROS10/12 (0%)Crizotinib (TKI)

Tomado de la referencia 35.

El Cuadro 8 resume el promedio de vida de los denominados subtipos favorables de tumor primario desconocido sometidos a los regímenes estándar de manejo médico-quirúrgico. En el Cuadro 9 se proponen los esquemas de tratamiento de estos subtipos y brevemente se describen las opciones terapéuticas de los no favorables que aumentan la supervivencia.

Cuadro 8 Promedio de supervivencia de acuerdo con el subtipo de tumor primario desconocido reportado en las series internacionales 

Subtipo de tumor primario desconocidoSupervivencia
Paciente femenina con adenocarcinoma que envuelve nódulos linfáticos axilaresMedia de supervivencia a 5 años: 72%
Paciente femenina con adenocarcinoma papilar de cavidad peritonealMedia de supervivencia a 5 años: 36 meses (2-6 meses menos que el cáncer primario de ovario)
Carcinoma escamoso que envuelve nódulos cervicalesMedia de supervivencia a 5 años: 60-65%
Carcinoma neuroendocrino escasamente diferenciadoMedia de supervivencia: 15.5 meses con 2 años 33-50%. Sobrevivencia larga 10-15%
Adenocarcinoma con comportamiento de cáncer de colonMedia de supervivencia: 20-36 meses

Cuadro 9 Pautas terapéuticas del tumor primario desconocido de acuerdo con los grupos de estudio internacionales 

Subtipos de tumor primario desconocidoTratamiento recomendado de acuerdo con las guías ESMO (European Society for Medical Oncology)
Carcinoma neuroendocrino escasamente diferenciadoQuimioterapia combinada de etopósido y platinados
Adenocarcinoma peritoneal seroso papilarReducción quirúrgica de masa tumoral voluminosa seguida de citorreducción con base en cisplatino y taxanos
Metástasis aisladas axilares nodalesDisección nodal axilar radical, mastectomía o radioterapia locorregional más quimio-hormonoterapia coadyuvante
Carcinoma escamoso que envuelve nódulos linfáticos cervicalesDisección radical y radioterapia total del cuello en estadios avanzados, quimioterapia de inducción con combinación de cisplatino, quimiorradiación o ambos
Adenocarcinoma de perfil colónicoRegímenes de quimioterapia contra cáncer de colon
Paciente masculino con metástasis óseas blásticas con expresión de antígeno prostáticoTerapia de privación de andrógenos + radioterapia
Único deposito metastásico de origen desconocidoResección, radioterapia local (o ambas) + terapia sistémica
Subtipos no favorablesQuimioterapia empírica basada en cisplatino

CONCLUSIONES

Las limitaciones en el diagnóstico y tratamiento del tumor primario desconocido permanecen en constante cambio en comparación con el resto de los tumores primarios. Los estudios clínicos con distribución al azar en los que se compara la totalidad en la supervivencia y progresión con la quimioterapia empírica versus personalizada pueden definir el estándar de cuidados en estos pacientes. Los ensayos diagnósticos han mejorado en la última década con la introducción de múltiples herramientas moleculares en la patología clásica que ayudan a realizar un diagnóstico temprano del gran espectro que tiene la enfermedad. A pesar de estos avances la mortalidad en los subtipos no favorables no se ha modificado, por lo que se necesita mejor comprensión del sustrato fisiopatológico para aumentar la supervivencia y posiblemente lograr la curación en estos casos. El reto para el clínico avezado es siempre tener la pericia para la sospecha del diagnóstico y conocer el camino para encontrarlo. El perfil epigenético esperado para un tumor que inicialmente se identifica como metastásico promete auxiliar para reclasificar un tumor primario desconocido, considerando que los perfiles de expresión epigenética del ADN son sumamente estables en condiciones de fijación e inclusión en parafina, y se proyectan como susceptibles para su interpretación y análisis de uso clínico, además, estas condiciones permitirán analizar muestras con cierta antigüedad para correlacionar con las datos ya conocidos.

jueves, 13 de junio de 2024

¿Qué es el cáncer de testículo?

 

¿Qué son los testículos?

Los testículos (llamados también testes en plural y en latín; y testis en singular) son parte del sistema reproductor masculino. Los dos órganos son normalmente cada uno un poco más pequeños que una pelota de golf en los varones adultos. Se mantienen dentro de un saco de piel llamado escroto. El escroto cuelga debajo de la base del pene.

Illustration showing side view of the male pelvic area including the bladder, colon, seminal vesicle, rectum, anus, prostate gland, scrotum, epididymis, testicles, penis, urethra, vas deferens

Los testículos tienen dos funciones principales:

  • Producen las hormonas masculinas (andrógenos), como la testosterona
  • Producen espermatozoides, las células masculinas necesarias para fertilizar la célula sexual femenina (óvulo), y así comenzar un embarazo.

Las células espermáticas se producen en conductos largos y semejantes a hilos que se encuentran dentro de los testículos llamados túbulos seminíferos. Estas células entonces se almacenan en un pequeño tubo enrollado que se encuentra detrás de cada testículo llamado epidídimo, donde maduran.

Durante la eyaculación, las células espermáticas se transportan desde el epidídimo por el conducto deferente hasta llegar a las vesículas seminales, donde se mezclan con líquidos producidos por las vesículas seminales, la glándula prostática y otras glándulas para formar el semen. Este líquido entonces entra en la uretra (el conducto en el centro del pene por donde pasa la orina o el semen para salir del cuerpo.

Tipos de cáncer de testículo

Los testículos están compuestos de muchos tipos de células, en cada una de las cuales se puede originar uno o más tipos de cáncer. Es importante saber el tipo de célula en el que se originó el cáncer y qué tipo de cáncer es porque se tratan de maneras diferentes y tienen distintos pronósticos.

Los doctores pueden indicar qué tipo de cáncer testicular usted padece al examinar los tejidos con un microscopio.

Tumores de las células germinales

Más del 90% de los tumores cancerosos de testículo se originan en células llamadas células germinales, las cuales producen los espermatozoides. Los tipos principales de tumores de las células germinales en los testículos son: seminomas y no seminomas.

Estos tipos ocurren aproximadamente en un número similar de veces. Muchos cánceres de testículo contienen células no seminomas y células seminomas. Estos tumores con células germinales mixtas se tratan como no seminomas debido a que crecen y se propagan como tales.

Seminomas

Los seminomas tienden a crecer y a propagarse más lentamente que los no seminomas. Los dos subtipos principales de estos tumores son los seminomas clásicos (o típicos) y los seminomas espermatocíticos.

  • Seminoma clásico: más del 95% de los seminomas son clásicos. Normalmente éstos se dan en hombres entre las edades de 25 y 45 años.
  • Seminoma espermatocítico: este tipo de seminoma es poco común y tiende a presentarse en los hombres de edad avanzada. (La edad promedio es de alrededor de 65 años). Los tumores espermatocíticos tienden a crecer más lentamente y tienen menos probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo en comparación con los seminomas clásicos.

Algunos seminomas pueden aumentar los niveles sanguíneos de una proteína llamada gonadotropina coriónica humana (HCG). La HCG se puede verificar mediante una simple prueba de sangre y se considera como un marcador tumoral para ciertos tipos de cáncer de testículo. Se puede usar para el diagnóstico y para verificar cuán bien el paciente responde al tratamiento.

No seminomas

Estos tipos de tumores de células germinales usualmente se presentan en hombres que están en los últimos años de la adolescencia y a principios de los 30's. Los cuatro tipos principales de tumores no seminomas son el carcinoma embrionario, el carcinoma del saco vitelino, el coriocarcinoma y el teratoma. La mayoría de los tumores son una mezcla de diferentes tipos (algunas veces también con células seminomas), pero esto no altera el tratamiento de la mayoría de los cánceres no seminomas.

Carcinoma embrionario: estas células se encuentran en alrededor del 40% de los tumores testiculares, aunque los carcinomas embrionarios puros ocurren sólo entre el 3% y el 4% de las veces. Cuando son vistos con un microscopio, estos tumores se parecen al tejido de los embriones que se encuentran en sus primeras etapas de formación. Este tipo de cáncer no seminoma tiende a crecer rápidamente y a propagarse fuera del testículo.

El carcinoma embrionario puede aumentar los niveles sanguíneos de una proteína del marcador tumoral llamada alfafetoproteína (AFP), así como de gonadotropina coriónica humana (HCG).

Carcinoma del saco vitelino: a estos tumores se les llama así debido a que sus células se asemejan al saco vitelino de los embriones humanos en sus primeras etapas de formación. Este cáncer se conoce también con otros nombres entre los que se incluyen tumor del saco vitelino, tumor de los senos endodérmicos, carcinoma embrionario infantil u orquidoblastoma.

Esta es la forma más común de cáncer testicular en niños (especialmente en infantes), aunque los carcinomas del saco vitelino puros (tumores que no contienen otros tipos de células no seminomas) son poco comunes en los adultos. Cuando se presenta en niños, estos tumores por lo general se tratan con éxito. Sin embargo, causan más preocupación cuando se presentan en los adultos, especialmente si son puros. Los carcinomas del saco vitelino responden muy bien a la quimioterapia, incluso si se han propagado.

Este tipo de tumor casi siempre aumenta los niveles sanguíneos de AFP (alfafetoproteína).

Coriocarcinoma: este es un tipo de cáncer testicular en los adultos poco común y de rápido crecimiento. El coriocarcinoma puro es más propenso a propagarse rápidamente a otras partes del cuerpo, incluyendo a pulmones, huesos y cerebro. Con más frecuencia se observan células coriocarcinoma con otros tipos de células no seminomas en un tumor de células germinales mixtas. Estos tumores mixtos suelen tener un pronóstico un tanto mejor que los coriocarcinomas puros, aunque la presencia de coriocarcinoma es siempre un hallazgo que es motivo de preocupación.

Este tipo de tumor aumenta los niveles sanguíneos de HCG (gonadotropina coriónica humana).

Teratoma: los teratomas son tumores de células germinales con áreas que, al observarse en un microscopio, se asemejan a cada una de las tres capas de un embrión en desarrollo: el endodermo (la capa más profunda), el mesodermo (la capa intermedia) y el ectodermo (la capa exterior). Los teratomas puros de los testículos son poco comunes y no aumentan los niveles de AFP o HCG. Con más frecuencia, los teratomas se observan como partes de tumores de células germinales mixtas.

Existen tres tipos principales de teratomas:

  • Los teratomas maduros son tumores formados por células muy similares a las células de los tejidos adultos. Rara vez se propagan. Por lo general, se pueden curar con cirugía, aunque algunos regresan (recurren) después del tratamiento.
  • Los teratomas inmaduros son cánceres que no están tan bien desarrollados con células que se parecen a las de un embrión en sus primeras etapas de formación. A diferencia de un teratoma maduro, este tipo tiende a crecer (invade) hacia los tejidos cercanos, a propagarse fuera del testículo (metástasis), y a regresar años después del tratamiento.
  • Los teratomas con malignidad de tipo somático son muy infrecuentes. Estos cánceres tienen algunas áreas que se asemejan a los teratomas maduros, pero tiene otras áreas donde las células se han convertido en un tipo de cáncer que normalmente se desarrolla fuera del testículo (tal como un sarcoma, un adenocarcinoma o incluso leucemia).

Carcinoma in situ del testículo

Los cánceres de las células germinales pueden comenzar como una forma no invasiva de la enfermedad llamada carcinoma in situ (CIS) o neoplasia intratubular de las células germinales. En el CIS testicular, las células lucen anormales cuando se observan con un microscopio, pero aún no se han propagado fuera de las paredes de los túbulos seminíferos (donde se forman las células espermáticas). El carcinoma in situ no siempre evoluciona a cáncer invasivo.

Resulta difícil encontrar el CIS antes de que se haya convertido en cáncer invasivo debido a que generalmente no causa síntomas ni forma una protuberancia que usted o el médico pueda palpar. La única manera de diagnosticar el CIS es mediante una biopsia. (Este es un procedimiento para extraer un poco de tejido con el fin de examinarlo al microscopio). Algunas veces el CIS se descubre casualmente (por accidente) cuando se realiza una biopsia de testículo por algún otro motivo, como esterilidad.

Los expertos tienen distintas opiniones sobre el mejor tratamiento para el CIS. Debido a que el carcinoma en situ no siempre se convierte en un cáncer invasivo, muchos médicos en los Estados Unidos consideran la observación (la “espera vigilante”) como la mejor opción de tratamiento.

Cuando el CIS testicular se convierte en invasivo, sus células ya no sólo están en los túbulos seminíferos, sino que han crecido hacia otras estructuras del testículo. Estas células cancerosas entonces pueden propagarse a los ganglios linfáticos (agrupaciones pequeñas de glóbulos blancos en forma de fríjol) a través de vasos  linfáticos (diminutos conductos llenos de líquido que se conectan con los ganglios linfáticos) o a través de la sangre a otras partes del cuerpo.

Tumores estromales

Los tumores también se pueden originar de los tejidos de soporte y productores de hormonas de los testículos (estroma). Esos tumores se conocen como tumores estromales de las gónadas, y corresponden a menos del 5% de los tumores testiculares en los adultos y hasta un 20% de los tumores testiculares infantiles. Los tipos principales son los tumores de las células de Leydig y los tumores de las células de Sertoli.

Tumores de las células de Leydig

Estos tumores se originan de las células Leydig del testículo que normalmente producen las hormonas sexuales masculinas (andrógenos, como la testosterona). Los tumores de las células de Leydig se pueden presentar en adultos y en niños. Con frecuencia, estos tumores producen andrógenos (hormonas masculinas), pero en algunos casos producen estrógenos (hormonas sexuales femeninas).

La mayoría de los tumores de células de Leydig no son cáncer (benignos). Rara vez se propagan fuera del testículo y a menudo se pueden curar con cirugía. Sin embargo, un pequeño número de tumores de células de Leydig se propaga a otras partes del cuerpo. Estos suelen tener un pronóstico desalentador porque generalmente no responden bien a quimioterapia o radioterapia.

Tumores de las células de Sertoli

Estos tumores se originan en las células de Sertoli normales que respaldan y nutren a las células germinales productoras de semen. Al igual que los tumores de las células de Leydig, estos tumores por lo general son benignos. Sin embargo, si se propagan, usualmente no responden bien a la quimioterapia ni a la radioterapia.

Cánceres testiculares secundarios

A los cánceres que comienzan en otro órgano y luego se propagan al testículo se les denomina cánceres testiculares secundarios. Estos no son en realidad cánceres testiculares – no se originan en los testículos. Se les asigna un nombre y reciben tratamiento en función del lugar donde se originaron.

El linfoma es el cáncer testicular secundario más común. El linfoma testicular es más común en hombres mayores de 50 años que los tumores testiculares primarios. El pronóstico depende del tipo y la etapa del linfoma. El tratamiento habitual es la extirpación quirúrgica, seguida de radiación, quimioterapia, o ambas.

En los niños varones que tienen leucemia aguda a veces las células leucémicas pueden formar un tumor en el testículo. Además de quimioterapia para tratar la leucemia, este tumor podría requerir tratamiento con radiación o cirugía para remover los testículos.

Los cánceres de próstata, pulmón, piel (melanoma), riñón y otros órganos también se pueden propagar a los testículos. El pronóstico suele ser desfavorable porque estos cánceres usualmente también se han propagado ampliamente a otros órganos. El tratamiento depende del tipo específico de cáncer.

Cirugía mínimamente invasiva para el cáncer de páncreas en estadio temprano

La pancreatectomía distal mínimamente invasiva con esplenectomía es una alternativa segura y eficaz a la cirugía abierta tradicional

Perspectiva de ASCO

“Este estudio confirmatorio demuestra que las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas son una opción segura y eficaz para el cáncer de páncreas resecable. Este ensayo quirúrgico aleatorizado ayudará tanto a los cirujanos como a los pacientes a sentirse seguros de que la cirugía mínimamente invasiva, en manos expertas, no es inferior a la cirugía abierta. Esto puede proporcionar beneficios como un tiempo de recuperación más rápido y menos riesgo de infección, sin aumentar el riesgo de cáncer”, dijo Jennifer F. Tseng, MD, experta de ASCO.

La pancreatectomía distal mínimamente invasiva con esplenectomía es una alternativa segura y eficaz a la cirugía abierta tradicional para pacientes con cáncer de páncreas resecable, según los resultados del estudio DIPLOMA, un ensayo aleatorizado internacional. Este abordaje quirúrgico, que extirpa tumores ubicados en el cuerpo o la cola del páncreas y el bazo, utiliza incisiones más pequeñas y ofrece un menor riesgo de complicaciones graves en comparación con la cirugía abierta. La investigación se presentará en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) de 2023.

El estudio

Enfoque

Comparación de la pancreatectomía distal mínimamente invasiva con la pancreatectomía distal abierta para tratar el cáncer de páncreas resecable

Población

258 pacientes con cáncer de páncreas resecable de 35 centros en 12 países. 117 pacientes recibieron cirugía mínimamente invasiva, ya sea laparoscópica o asistida por robot, y 114 pacientes recibieron cirugía abierta.

Resultados

La resección radical, o la extirpación completa del tumor con algo de tejido sano circundante, se logró en 83 pacientes (73 %) que se sometieron a cirugía mínimamente invasiva y 76 pacientes (69 %) que se sometieron a cirugía abierta.

El rendimiento de los ganglios linfáticos fue similar en cada grupo, con una mediana de 22 en el grupo mínimamente invasivo y 23 en el grupo de cirugía abierta. La tasa de recurrencia intraperitoneal no fue significativamente diferente entre los dos grupos: 41 % en el grupo mínimamente invasivo y 38 % en el grupo de cirugía abierta.

Significado

El estudio confirma la pancreatectomía distal mínimamente invasiva como una opción quirúrgica válida para pacientes con cáncer de páncreas resecable. Este es el primer ensayo aleatorizado que compara estas dos técnicas quirúrgicas para el cáncer de páncreas, lo que brinda tranquilidad a pacientes y médicos de que la opción mínimamente invasiva es segura y efectiva.


Resultados clave

DIPLOMA es el primer estudio aleatorizado y ciego del paciente que compara los resultados entre la cirugía abierta y la cirugía mínimamente invasiva para pacientes con cáncer de páncreas en estadio temprano cuando los tumores están presentes en el cuerpo o la cola del páncreas. La pancreatectomía distal abierta usa una incisión grande, mientras que la cirugía mínimamente invasiva usa varias incisiones más pequeñas. Durante esta cirugía, también se extirpa el bazo para una mayor recuperación de los ganglios linfáticos.

Este es un ensayo de no inferioridad, que compara un tratamiento establecido con otro tratamiento para confirmar que el nuevo tratamiento no es peor que el estándar de atención establecido. Ambas técnicas quirúrgicas tuvieron resultados comparables. El criterio principal de valoración del estudio fue la resección radical, o la extirpación completa del tumor y parte del tejido sano circundante.

La resección radical ocurrió en 83 pacientes (73%) en el grupo mínimamente invasivo y en 76 pacientes (69%) en el grupo de cirugía abierta. Después de la cirugía, los investigadores también encontraron:

El número de ganglios linfáticos extirpados durante la cirugía, o el rendimiento medio de los ganglios linfáticos, fue de 22 en el grupo mínimamente invasivo y de 23 en el grupo de cirugía abierta. El rendimiento mínimo de ganglios linfáticos para una pancreatectomía distal exitosa es de 13 ganglios linfáticos.

La recurrencia intraperitoneal, o una recurrencia del cáncer que ocurre en la cavidad peritoneal, fue del 41 % en el grupo mínimamente invasivo y del 38 % en el grupo de cirugía abierta.

“La cirugía ha logrado avances significativos en las últimas dos décadas. Uno de los más importantes es la introducción de la cirugía mínimamente invasiva. Para el cáncer de páncreas, hemos demostrado por primera vez que la pancreatectomía distal mínimamente invasiva es tan buena como la cirugía abierta. Nuestra investigación brinda tranquilidad a los cirujanos y puede ayudar a los pacientes brindándoles la información que necesitan para tener una conversación con su médico sobre cómo quieren ser tratados”, dijo el autor principal, Mohammad Abu Hilal, MD, PhD, Director Quirúrgico del Instituto Ospedaliero. Fondazione Poliambulanza en Brescia, Italia.

En 2023, se estima que 64.050 adultos serán diagnosticados con cáncer de páncreas en los Estados Unidos, y solo el 12 % de ellos será diagnosticado en una etapa temprana, cuando sea posible la extirpación quirúrgica del tumor. La tasa de supervivencia relativa a 5 años para el cáncer de páncreas en estadio temprano que se puede tratar con cirugía es del 44 %.

Las investigaciones anteriores que compararon estas dos técnicas quirúrgicas se realizaron en forma de revisiones sistemáticas y mostraron un resultado similar entre la pancreatectomía distal abierta y la pancreatectomía mínimamente invasiva. Sin embargo, un tercio de los cirujanos de páncreas encuestados han expresado su preocupación con respecto a la seguridad y la eficacia de la cirugía mínimamente invasiva en comparación con la cirugía abierta. Este ensayo aleatorizado y ciego proporciona evidencia de que la pancreatectomía distal mínimamente invasiva es una opción viable para las personas con cáncer de páncreas resecable en etapa temprana.

Acerca del estudio

Entre mayo de 2018 y mayo de 2021, el ensayo internacional de fase III DIPLOMA inscribió a 258 pacientes con cáncer de páncreas resecable. De ellos, 231 continuaron con el ensayo y fueron asignados aleatoriamente al grupo de intervención, que recibió pancreatectomía distal mínimamente invasiva, o al grupo de control, que recibió cirugía abierta estándar. Tanto el paciente como el patólogo que examinó las muestras desconocían el tipo de cirugía recibida.

Próximos pasos 

Los investigadores continuarán haciendo un seguimiento de estos pacientes para comparar sus resultados a los tres y cinco años y el análisis adicional de las muestras recuperadas durante este estudio analizará la cantidad de ganglios linfáticos extirpados en el bazo para determinar si es necesario extirpar el bazo. Los investigadores también realizarán ensayos adicionales para comparar los resultados entre las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas laparoscópicas y robóticas. 


El estudio fue financiado por Medtronic y Ethicon.