miércoles, 14 de agosto de 2024

Tumores cerebrales en niños

 Autor/a: Alan R. Cohen N Engl J Med 2022;386:1922-31.

Introducción

Los tumores cerebrales son las neoplasias sólidas más frecuentes y la principal causa de muerte por cáncer en niños.1-3 Los tumores del sistema nervioso central (SNC) representan el 20% de los cánceres infantiles y solo secundan a la leucemia en frecuencia.4

La incidencia anual promedio ajustada por edad de tumores cerebrales en niños en los Estados Unidos es de 5,65 casos por 100.000 habitantes, con 0,72 muertes por cada 100.000 (neonatos hasta los 14 años).3

Los avances diagnósticos y terapéuticos recientes han llevado a una mejora en la sobrevida y la calidad de vida de muchos niños con cánceres del SNC. Sin embargo, el pronóstico para muchos niños con tumores cerebrales sigue siendo pobre, y los tratamientos dejan secuelas a largo plazo.2,5

Esta revisión destaca los cambios recientes en la clasificación y manejo de los tumores cerebrales en niños. Dada la gran cantidad de dichos tumores y la complejidad de los nuevos esquemas de clasificación, sólo se discuten aquí los tipos más comunes y representativos.

Clasificación de los tumores cerebrales en niños

La quinta edición de la Clasificación de Tumores del Sistema Nervioso Central (CNS5) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicada en 2021, introdujo importantes cambios en la taxonomía de los tumores cerebrales, enfatizando las características de diagnóstico molecular.6

Esto ha creado una nomenclatura híbrida de clasificaciones convencionales con biomarcadores moleculares basada en características histológicas, ultraestructurales e inmunohistoquímicas. Estos cambios son extensos y para no especialistas (y especialistas) pueden parecer un simple cambio de nombre, pero reflejan la tendencia de asignar categorías diagnósticas en base a características genéticas que en muchos casos impulsan el pronóstico y ofrecen objetivos potenciales para el tratamiento.

El nuevo sistema ha introducido 22 tipos únicos de tumores, muchos de los cuales incluyen alteraciones moleculares específicas. Algunos nombres son difíciles de manejar, como el "glioma de alto grado de tipo pediátrico difuso, tipo salvaje H3 Y tipo salvaje IDH” y “tumor mixoide desmoplásico de la región pineal, mutante SMARCB1.”

El perfil molecular no está ampliamente disponible en los países en desarrollo, e incluso en los Estados Unidos, la secuenciación del exoma y del genoma puede llevar semanas y es posible que sea necesario iniciar el tratamiento antes de establecer el diagnóstico molecular.7 También hay una brecha entre la perspectiva de comprender la génesis y el comportamiento de los tumores cerebrales en niños y la aplicación de estos nuevos conocimientos en la práctica clínica.

Gliomas

> Gliomas difusos de bajo grado de tipo pediátrico

Los gliomas de bajo grado son los tumores cerebrales más frecuentes en la infancia y representan un tercio de todos los casos si se incluyen tumores mixtos glioneuronales y neuronales.8

Este grupo de tumores es heterogéneo; a diferencia de los gliomas de bajo grado en adultos, los gliomas de bajo grado en niños rara vez se transforman en tumores de mayor grado.9 Las mutaciones IDH1 o IDH2  comunes en gliomas de bajo grado en adultos, que se convierten en tumores de mayor grado, son mucho menos frecuentes en niños.10

El tratamiento inicial para la mayoría de los gliomas de bajo grado en niños es la cirugía para establecer un diagnóstico tisular y lograr la máxima resección segura. En un gran estudio internacional, la sobrevida sin progresión a 5 años de los niños con gliomas de bajo grado fue del 69%, y la sobrevida general fue del 95%.11 Los factores de riesgo para la progresión fueron menor edad, resección  incompleta, características histológicas fibrilares y localización hipotalámica o quiasmática.

La resección total macroscópica de los gliomas de bajo grado en niños a menudo no es posible, particularmente de aquellos que se encuentran en la profundidad de la línea media. Muchos de estos tumores son indolentes, y la observación con imágenes cerebrales de control es a veces una opción.

La radioterapia es eficaz para el tratamiento de gliomas de bajo grado recurrentes o residuales, con sobrevida libre de progresión a 5 años del 71% y sobrevida global del 93%.12 Los niños en riesgo de progresión tumoral en base a la edad, la ubicación anatómica y las características genéticas a menudo se tratan con quimioterapia adyuvante debido a la preocupación por los efectos neurotóxicos de la radiación en el cerebro en desarrollo.10 Los agentes quimioterapéuticos que han demostrado ser eficaces, ya sea solos o en combinación, incluyen vincristina, carboplatino, vinblastina, 6-tioguanina, procarbazina, lomustina, cisplatino, etopósido e irinotecán.8,13,14

Se ha evaluado la quimioterapia multifarmacológica en un ensayo que comparó carboplatino y vincristina con 6-tioguanina, procarbazina, lomustina y vincristina. La sobrevida libre de eventos fue similar en los dos grupos de quimioterapia y fue similar o superior a la sobrevida libre de eventos con radioterapia.15 Los tumores en ambos grupos de quimioterapia progresaron dentro de los 5 años, pero el régimen de cuatro agentes se asoció con mayores efectos tóxicos.

El rol del agente alquilante temozolomida es menos claro en los gliomas de bajo grado en niños que en los gliomas del adulto, para los cuales es ampliamente utilizado.8 El fármaco estabilizó la enfermedad en niños con gliomas de bajo grado recurrentes en un ensayo de fase 2, aunque la sobrevida libre de progresión fue solo del 17% a los 4 años, y el 70% de los pacientes requirió otros tratamientos después de la temozolomida.16 En otro ensayo de fase 2 que involucró a niños con gliomas de bajo grado recurrentes, la temozolomida fue ineficaz.17

Las alteraciones moleculares han sido objeto del uso de medicamentos que pueden ser más efectivos y menos tóxicos que la quimioterapia convencional.18 Las alteraciones en la vía de señalización descendente de la vía de la proteína quinasa activada por mitógeno del virus del sarcoma de rata (MAPK) han generado considerable atención. Esta vía envía información de la superficie celular para modular la expresión genética para varias funciones celulares, incluyendo

el crecimiento. La mayoría de los gliomas de bajo grado tienen una o más alteraciones en la vía MAPK, incluyendo  mutación o fusión del oncogén BRAF, mutación en NF1, mutación del receptor 1 del factor de crecimiento de fibroblastos y fusiones de la familia del receptor neurotrófico de tirosina quinasa (NTRK).19,20

Alteraciones somáticas de BRAF o alteraciones de la línea germinal de NF1 pueden desempeñar un rol en la tumorigénesis.9 Algunos gliomas de bajo grado tienen alteraciones en BRAF, que codifica una proteína serina–treonina quinasa (BRAF), un regulador descendente de la vía MAPK. Dos alteraciones BRAF frecuentes son una mutación puntual en el oncogén BRAF V600E y la fusión de BRAF y otro gran gen de función desconocida, KIAA1549.21,22

Inhibidores de BRAF (dabrafenib) e inhibidores descendentes de MEK (trametinib y selumetinib) están bajo investigación.2,7 Los niños con gliomas de bajo grado con mutación BRAF, en particular los asociados con deleción homocigota del gen supresor de tumores CDKN2A, tienen una pobre respuesta a la quimiorradioterapia convencional.22,23 La inhibición de BRAF, sin embargo, ha llevado a respuestas iniciales y duraderas,22 y selumetinib fue eficaz en un ensayo de fase 2 que involucró a niños con gliomas de bajo grado asociados con NF1 o BRAF aberrante recurrentes, progresivos o refractarios al tratamiento.24 Estos hallazgos han impulsado ensayos de fase 3 comparando selumetinib con quimioterapia estándar para gliomas de bajo grado recién diagnosticados.

> Astrocitomas pilocíticos

Los astrocitomas más comunes de la infancia son los astrocitomas pilocíticos, que representan alrededor del 20% de los tumores cerebrales en niños, adolescentes, y adultos jóvenes (<20 años de edad).8,25-27 Generalmente son de crecimiento lento y circunscrito, con una sobrevida a 10 años superior al 90%.26,28

La mayoría de estos tumores se localizan en el cerebelo y la región supraselar, pero pueden aparecer en otro lugar.

Aunque los astrocitomas pilocíticos rara vez sufren transformación maligna y generalmente tienen un pronóstico favorable, 20% tienen un mal resultado, con recurrencia local o diseminación.18,25 La fusión KIAA1549-BRAF ocurre en 80 a 90% de los astrocitomas pilocíticos, particularmente en aquellos en la fosa posterior, y pueden asociarse con una mayor sobrevida global.19,25,29

> Gliomas difusos de alto grado de tipo pediátrico

Los gliomas de alto grado de tipo pediátrico representan el 10% de los tumores cerebrales en niños y tienen un pobre pronóstico.30 A pesar de la cirugía y la terapia adyuvante, 70 a 90% de los niños afectados mueren dentro de los 2 años posteriores al diagnóstico.31 El término “glioblastoma multiforme”, el tumor cerebral maligno primario más común en adultos, ha sido reclasificado en la CNS5 de la OMS, con énfasis sobre marcadores moleculares. La nueva clasificación define el glioblastoma estrictamente como un glioma astrocítico tipo salvaje IDH difuso en adultos con alteraciones histológicas o moleculares específicas. Como resultado, el término “glioblastoma” ha sido eliminado del léxico de neoplasias en niños.6

Un avance en la comprensión de los gliomas ha sido la identificación de mutaciones conductoras en la familia de genes de remodelación de la cromatina, histona H3.32,33 En pacientes con gliomas difusos de línea media o hemisféricos, las mutaciones somáticas en la cola de H3 disminuyen la metilación y bloquean la diferenciación glial, promoviendo la gliomagénesis.34

Se han identificado cuatro subtipos de gliomas. El glioma difuso de la línea media es un tumor particularmente letal que afecta a niños pequeños y es irresecable. Un nuevo término, "H3K27-alterado", ha sustituido el término anterior, "Mutante H3K27", ya que se han identificado cambios moleculares adicionales.6 Los tumores por H3K27 alterado incluyen el anteriormente llamado  glioma pontino intrínseco difuso, junto con gliomas agresivos que involucran al tálamo y otras estructuras de la línea media. Estudios de metilación de gliomas difusos de línea media han identificado una mutación puntual sin sentido de histona oncogénica en la histona H3.35,36 Estos tumores se asocian con peor sobrevida que sus contrapartes de tipo salvaje.37 La alteración H3K27 es más predictiva del pronóstico que la clasificación histológica.35

La alteración H3K27 parece ser específica de los gliomas de alto grado difusos de la línea media en niños.38 Un segundo subtipo, el glioma hemisférico difuso, mutación H3G34, surge en los hemisferios cerebrales en niños mayores y adultos jóvenes.35,39,40 Este tumor se asocia con otras alteraciones genéticas, incluyendo la α-talasemia ligada al cromosoma X (ATRX) y mutaciones de la proteína tumoral 53 (TP53) y metilación del promotor O6-metilguanina-DNA metiltransferasa (MGMT).8 Se han identificado mutaciones de histonas en más del 80% de los gliomas de alto grado de la línea media y en más del 40% de los hemisféricos, predominantemente en niños.32,41

Un tercer subtipo es el glioma de alto grado de tipo pediátrico difuso, tipo salvaje H3 y tipo salvaje IDH. Este es un tumor agresivo, que por lo general se encuentra en los hemisferios cerebrales, con un pobre pronóstico.42 El cuarto subtipo, una neoplasia clínicamente distintiva en recién nacidos y lactantes, es el glioma hemisférico de tipo infantil, que a menudo alberga fusiones de genes del receptor de tirosina quinasa, incluidos ALKNTRK1/2/3ROS1 y MET4. Estas alteraciones de la quinasa son potencialmente atacables, y estudios preliminares sugieren un mejor resultado en pacientes con tumores con fusión de quinasa positiva.41,43,44

El tratamiento adyuvante estándar es la irradiación paliativa focal, pero la sobrevida a largo plazo es pobre, con ninguna mejora apreciable en el resultado durante los últimos 50 años. La sobrevida libre de eventos a los 3 años y las tasas de sobrevida general para los niños con gliomas de alto grado son del 10% y 20%, respectivamente.45 El resultado para los gliomas difusos de la línea media pontina es abismal, con una mediana de sobrevida de 4 meses en ausencia de radioterapia y sólo de 8 a 11 meses con radioterapia.46

La terapia dirigida impulsada por mutaciones hasta ahora no ha tenido un efecto sustancial, pero se ha introducido recientemente en la práctica clínica. En general, la quimioterapia sólo ha tenido eficacia limitada en el tratamiento de los gliomas de alto grado en niños. En adultos con gliomas de alto grado, la temozolomida ha mejorado la sobrevida libre de eventos y global, en comparación con la radioterapia sola.45 Este no ha sido el caso en niños.

En un estudio de fase 2, temozolomida no logró mejorar el resultado para los niños con gliomas de alto grado recién diagnosticados. Sin embargo, la sobreexpresión de MGMT afectó negativamente la sobrevida, lo que puede haber causado la falta de respuesta a temozolomida.47 En un esfuerzo por superar la presunta resistencia mediada por MGMT, un estudio de fase 2 agregó lomustina a temozolomida en un régimen de doble alquilador para agotar MGMT y dio lugar a una mejor sobrevida libre de eventos y global, en comparación con temozolomida sola.48

La mutante H3K27 ha sido atacada con el uso de inhibidores de la histona desacetilasa (HDAC). Por ejemplo, panobinostat, utilizado para tratar el mieloma múltiple, ha demostrado eficacia in vitro y en modelos murinos de xenoinjerto ortotópico de gliomas infiltrativos y está siendo evaluado en ensayos clínicos.2,49 Fimepinostat, un inhibidor pan-HDAC y PI3K, está bajo investigación en un ensayo de fase 1 en pacientes con gliomas de alto grado y meduloblastomas recurrentes. Otros tratamientos bajo investigación incluyen inhibidores de puntos de control inmune, terapia de células T con receptor de antígeno quimérico, vacunas contra el cáncer y viroterapia oncolítica.

> Tumores ependimarios

Los ependimomas son el tercer tumor cerebral más común de la infancia, después de los gliomas y meduloblastomas, representando del 5 al 10% de las neoplasias del SNC en niños; 90% son intracraneales, con la mayoría surgiendo en la fosa posterior, y el resto son espinales.50,51

Los tumores ependimarios son un grupo heterogéneo, clasificados en base a características histológicas, características moleculares y localización, con al menos nueve subtipos moleculares.6,52 La antigua clasificación histológica de la OMS no se correlaciona bien con el pronóstico y ha sido modificada.

Los ependimomas todavía se clasifican como grado 1, 2 o 3 según el grado de anaplasia. El subependimoma raro es de grado 1. El ependimoma mixopapilar, una vez considerado grado 1, ahora se clasifica como grado 2, ya que se cree que la probabilidad de recurrencia es similar a la de los ependimomas espinales convencionales.6 Se ha hecho hincapié en las aberraciones moleculares, y el término “ependimoma anaplásico” ya no figura en la lista.

Los ependimomas de grado 2 y 3 son supratentoriales o infratentoriales en localización. Los ependimomas supratentoriales se clasifican en base a dos fusiones moleculares oncogénicas.  La fusión C11orf95-RELA ocurre en el 70% de los casos, causando la activación constitutiva de la vía de señalización del factor nuclear κB.52

La nueva designación del gen C11orf95 es ZFTAZFTA puede fusionarse con más ligandos que solo RELA.6 La otra fusión involucra a YAP1. Comparada con la fusión YAP1, la fusión ZFTA recién nombrada se ha informado que supera a la clasificación histológica en la predicción del curso clínico, confiriendo un peor pronóstico.53 Sin embargo, los pacientes con fusión ZFTA que recibieron radioterapia conformada (con haces adaptados a la forma del tumor) no tuvieron un resultado pobre uniforme, lo que sugiere que la importancia clínica de esta fusión sigue sin estar clara.52,54

Los ependimomas de la fosa posterior se subdividen en base al perfil metilómico en dos subtipos más comunes: ependimomas PFA y PFB. Los primeros ocurren predominantemente en lactantes, se localizan lateralmente, y tienen peor pronóstico que los ependimomas PFB. Los tumores PFA tienen una pérdida relativa del marcador epigenético de trimetilación H3K27 en comparación con los tumores PFB.52,55 El subtipo PFB ocurre en niños mayores y generalmente tiene un mejor pronóstico.56 Sin embargo, no se halló valor pronóstico cuando los niños en los grupos PFA y PFB recibieron radioterapia conformada.54

Los niños con ependimomas no metastásicos se tratan inicialmente con resección máxima segura, seguida de irradiación conformada focal, excepto para los lactantes.2,50,53 No se ha establecido el rol de la quimioterapia pero está bajo investigación. A pesar de los avances en cirugía y radioterapia, el resultado a largo plazo para los ependimomas infantiles sigue siendo pobre, con tasas de sobrevida general y libre de progresión a 10 años del 50% y 30%, respectivamente.50

> Tumores embrionarios del SNC

Los tumores embrionarios también son un grupo heterogéneo de neoplasias malignas del SNC, que afectan principalmente a niños pequeños y representan aproximadamente el 20% de los tumores cerebrales infantiles.57 Estos tumores tienen células azules pequeñas, redondas, densamente agrupadas con citoplasma escaso y grados variables de diferenciación y fueron clasificados inicialmente como tumores neuroepiteliales primitivos (TNEP).1,58

Los que se originan en la fosa posterior fueron llamados meduloblastomas, aquellos en la región pineal se llamaron pineoblastomas, nombres todavía de uso común a pesar de la nueva clasificación, y los que estaban por encima del tentorio fueron llamados TNEP supratentoriales.58,59

El perfil molecular ha llevado a la reclasificación de estos tumores en base a conductores genéticos combinados con características histológicas.29,60 El término general “TNEP” ha sido reemplazado por el término “tumor embrionario del SNC”, subrayando la diferenciación molecular.61 De acuerdo con la CNS5 de la OMS, los dos tipos de tumores embrionarios son los meduloblastomas y otros tumores embrionarios del SNC. La distinción se basa en una taxonomía integrada con fuerte énfasis en el perfil molecular.

> Meduloblastomas

Aunque los gliomas de bajo grado son los tumores cerebrales más comunes de la infancia, los meduloblastomas son los tumores cerebrales malignos más comunes de la niñez.62

Suelen surgir en el cerebelo, y los pacientes presentan signos de aumento de la presión intracraneal o disfunción cerebelosa.

Los meduloblastomas representan más del 60% de los tumores embrionarios infantiles, y 70% ocurren en niños menores de 10 años, afectando más a los niños que a las niñas, aunque la edad y las diferencias de sexo varían según el subtipo de tumor.3,63,64 Un tercio de los casos surgen en niños menores de 3 años.65

Factores asociados con un mal resultado para los niños con meduloblastoma incluyen tamaño grande, enfermedad diseminada en la presentación, menor edad (<3 años), y tumor residual de más de 1,5 cm2 en la imagen postoperatoria.62

Las clasificaciones morfológicas previas identificaron cuatro subtipos: meduloblastoma clásico, meduloblastoma anaplásico de células grandes, meduloblastoma desmoplásico-nodular y meduloblastoma con extensa nodularidad.61 Las dos últimas variantes histológicas tienen un pronóstico más favorable que las dos primeras.65

El sistema CNS5 ahora reconoce dos tipos de meduloblastoma: meduloblastoma molecularmente definido y meduloblastoma histológicamente definido. La categoría de meduloblastoma molecularmente definido contiene cuatro subtipos, cada uno con perfiles metilómicos y transcriptómicos únicos y comportamiento clínico distintivo. Los análisis genéticos han identificado subcategorías de los subtipos y sugieren nuevas estrategias de tratamiento.49

• Meduloblastomas con activación de WNT

El subtipo con activación de WNT representa el 10% de todos los meduloblastomas, afectando a niños y niñas por igual y ocurriendo en niños mayores o adolescentes. Los tumores se ubican en la línea media del cerebelo y a veces involucran los pedúnculos y el tronco encefálico.

Los meduloblastomas WNT tienen características histológicas clásicas y se asocian frecuentemente con la acumulación de β-catenina, codificada por CTNNB1. La mutación de CTNNB1 está presente en el 90% de los casos y provoca la acumulación de β-catenina nuclear, que impulsa la oncogénesis.5,61,63,66,67

Estos tumores tienen muy buen pronóstico, con una tasa de sobrevida libre de eventos a 10 años superior al 95%.68

Presentan una vasculatura fenestrada aberrante impulsada por niveles excesivos de mutantes de β-catenina, que altera la barrera hematoencefálica y permite el acceso para la quimioterapia. Esta característica de los tumores WNT puede explicar por qué algunos pacientes presentan hemorragia.69,70 Debido a que los tumores WNT se asocian con buena sobrevida, están siendo investigadas estrategias de tratamiento para la reducción de la radioterapia y quimioterapia.2,49,66,71

• Meduloblastomas con activación de SHH

Los meduloblastomas con activación de SHH representan el 30% de los meduloblastomas y tienen una distribución igual de sexos, afectando a niños pequeños y adultos jóvenes. Normalmente se localizan en los hemisferios cerebelosos y se cree que surgen de precursores en la capa de células granulares externa del cerebelo.

En contraste con los meduloblastomas WNT, los meduloblastomas SHH tienen una heterogeneidad biológica y clínicamente más relevante. Ellos comúnmente surgen de alteraciones somáticas o de la línea germinal en la vía de señalización SHH–PTCH–SMO–GLI, que incluyen deleciones o mutaciones con pérdida de función en el gen supresor de tumores PTCH1 (43% de los casos), mutaciones activadoras en el proto-oncogén SMO (9%) y amplificaciones en los oncogenes GLI1 y GLI2 (9%).66,68,69

Los meduloblastomas SHH se han estratificado según la presencia o ausencia del gen supresor de tumores TP53. Las mutaciones de TP53 (que ocurren en el 9% de los casos) actúan como impulsores de la tumorigénesis y auguran un mal pronóstico, mientras que las mutaciones de TP53 en los tumores WNT no afectan el resultado.66,72

Mutaciones del promotor TERT, que afectan el mantenimiento estructural de los telómeros, ocurren en el 40% de los meduloblastomas SHH y están presentes en casi todos los casos en adultos.67 La estratificación molecular de los meduloblastomas SHH ha llevado a ensayos clínicos de terapias dirigidas. Un ejemplo es el uso de los nuevos inhibidores de SMO, vismodegib y sonidegib, para meduloblastomas SHH refractarios o recidivantes.1,2,5,68,69,73

• Meduloblastomas no WNT, no SHH

En la nomenclatura actual, el subtipo no-WNT, no-SHH incluye los meduloblastomas del grupo 3 y el grupo 4. A diferencia de los meduloblastomas WNT y SHH, estos tumores afectan más a los niños que a las niñas y es más probable que tengan metástasis en el momento de la presentación. Se localizan en la línea media del cerebelo y por lo general tienen características histológicas clásicas o anaplásicas de células grandes.5 No se han identificado mutaciones conductoras subyacentes.63

Los tumores del grupo 3 representan el 25% de los meduloblastomas, ocurren en bebés y niños, y tienen el peor pronóstico, con una tasa de sobrevida global del 50% a los 5 años.68 Las anomalías citogenéticas son comunes, incluyendo el isocromosoma (imagen en espejo) 17q en casi la mitad de los casos.1,66,67

Para niños pequeños (<3 años), se han administrado nuevos tratamientos después de la resección quirúrgica, incluyendo quimioterapia a dosis altas con rescate autólogo de células madre y otros regímenes adaptativos al riesgo para retrasar la irradiación y evitar la mieloablación.5

Los tumores del grupo 4 son los más comunes, representando el 35% de todos los meduloblastomas.2 Ocurren en niños mayores y adolescentes y tienen un pronóstico intermedio, con una tasa de sobrevida global a 5 años del 70%.5

Las alteraciones genéticas incluyen amplificaciones en el oncogén MYCN (en el 6% de los casos) y en CDK6 (en 5 a 10% de los casos).1,24 Como los meduloblastomas del grupo 3, estos tumores tienen varias aberraciones cromosómicas, con el isocromosoma 17q presente en el 80% de los casos.68

Se han dividido en un grupo de alto riesgo enriquecido para el isocromosoma 17q, con una tasa de sobrevida general a 10 años del 36%, y un grupo de bajo riesgo con pérdida del cromosoma 11 y amplificación de MYCN, con una tasa de sobrevida global a 10 años del 72%, el doble que el grupo de alto riesgo.66,72

El manejo de los meduloblastomas consiste en la máxima resección segura seguida de radiación craneoespinal y quimioterapia.5 Investigaciones actuales se centran en la desescalada del tratamiento para meduloblastomas WNT para reducir los efectos tóxicos de la radiación craneoespinal y la quimioterapia, terapia dirigida a SMO y su vía descendente para meduloblastomas SHH, y tratamientos ajustados al riesgo para los subtipos de meduloblastomas no WNT, no SHH, de los grupos 3 y 4.5,66

> Otros tumores embrionarios del SNC

La categoría de otros tumores embrionarios del SNC se divide en subtipos. Estos incluyen tumores teratoides-rabdoides atípicos; tumores embrionarios con rosetas multicapa; neuroblastomas del SNC, activados por FOXR2; y tumores del SNC con  duplicación interna en tándem de BCOR.

Resumen

La secuenciación del genoma y el perfil de metilomas de ADN han alterado en gran medida la categorización de los tumores cerebrales en niños. Aunque el pronóstico para los tumores seleccionados ha mejorado como resultado de refinamientos en el tratamiento quirúrgico y adyuvante, las perspectivas de diagnóstico molecular hasta ahora solo han proporcionado avances terapéuticos limitados. Sin embargo, hay motivos para esperar que la terapia dirigida mejore el resultado en los tumores intratables y mitigue los efectos adversos del tratamiento.

Comentario

  • Los tumores cerebrales son las neoplasias sólidas más frecuentes y la principal causa de muerte por cáncer en niños.
     
  • Los avances diagnósticos y terapéuticos recientes han llevado a una mejora en la sobrevida y la calidad de vida de los niños con tumores del SNC, aunque el pronóstico en muchos casos sigue siendo pobre, con secuelas a largo plazo por el tratamiento.
     
  • Se espera que los avances en el diagnóstico molecular y las terapias dirigidas mejoren los resultados con menores efectos adversos.

Estadificación del melanoma cutáneo

 Autor/a: Dres. Balch CM, Soong SJ, Atkins MB, Buzaid AC, Cascinelli N y Col. CA Cancer J Clin. 2004 May-Jun;54(3):131-49; quiz 182-4

Desarrollo

En 2003 se implementó un sistema de estadificación del melanoma cutáneo que fue revisado por completo Los cambios fueron validados con un análisis de los factores pronósticos correspondientes de 17.600 pacientes con melanoma incorporados a bases de datos prospectivas. Este estudio en colaboración tan importante sobre la predicción de la evolución del melanoma fue realizado específicamente para este proyecto y los resultados fueron utilizados para finalizar con los criterios para este sistema de estadificación basado en la evidencia.

La estadificación del melanoma, al igual que otros cánceres, es importante para los clínicos e investigadores debido a que brinda: 1) una nomenclatura de términos y definiciones establecidos basada en el pronóstico, 2) separación de los pacientes en grupos de riesgo definidos de acuerdo con el riesgo metastásico y tasas de supervivencia; 3) criterios para la estratificación y el informe de los resultados de los trabajos clínicos sobre melanoma; 4) un componente importante para las comparaciones de los resultados terapéuticos de centros diferentes y, 5) una herramienta valuable para la toma de decisiones clínicas. El objetivo final es crear, validar, o ambos, un criterio de estadificación del American Joint Committee on Cancer (AJCC).basado en la evidencia.

Los cambios más importantes en la estadificación incluyen: 1) el grosor y la ulceración del melanoma son los predictores más importantes de la supervivencia en los pacientes con melanoma localizado (estadios I y II); el nivel de invasión más profundo (IV y V) se asoció en forma independiente con la disminución de la supervivencia solo en los pacientes con melanomas delgados o T1. 2) El número de ganglios linfáticos metastásicos y la carga tumoral fueron los predictores principales de la supervivencia en los pacientes con melanomas en estadio III; los pacientes con ganglios metastásicos detectados mediante la palpación tuvieron una supervivencia más corta comparada con los pacientes cuyos ganglios metastásicos fueron detectados después de la extirpación del ganglio, el cual era clínicamente oculto pero con metástasis microscópicas. 3) El
Sitio de las metástasis a distancia (no visceral vs. pulmón vs, todos los sitios de metástasis viscerales) y la presencia de LDH sérica elevada fueron predictores importantes de la evolución de los pacientes con estadio IV o metástasis a distancia. 4) Se agregó otro estadio para todos los pacientes en estadios I, II y III cuyo melanoma primario está ulcerado, de acuerdo con criterios histopatológicos. 6) Una nueva convención fue implementada para definir la estadificación clínica y anatomopatológica, de manera de tener en cuenta la nueva información recibida del mapeo linfático y la biopsia del ganglio centinela

Este artículo describe muy bien las publicaciones científicas originales sobre la estadificación del melanoma y el análisis de los factores pronósticos como así el capítulo de estadificación del melanoma de la sexta edición del AJCC Cancer Staging Manual.

A continuación figuran los cinco principios en los que se basó la nueva estadificación:

1. El sistema de estadificación debe ser reproducible y aplicable a las necesidades prácticas de las diferentes especialidades médicas.

2. El criterio debe reflejar la biología del melanoma basado en los resultados constantes de los pacientes tratados en muchas instituciones de diferentes países.

3. El criterio usado debe estar basado en la evidencia y reflejar los factores pronósticos principales avalados estadísticamente.

4. El criterio debe ser importante para la práctica clínica actual y regularmente incorporado en los estudios clínicos.

5. Los datos requeridos en las historias clínicas deben ser fácilmente identificables por personas encargadas de registrar los tumores de acuerdo con el código de estadificación.

Normas para la clasificación

La diferencia más importante en las definiciones para la agrupación según el estadio clínico o el estadio anatomopatológico es si los ganglios linfáticos regionales se estadifican sobre una base clínica y/o radiológica o por el examen anatomopatológico (luego de la linfadenectomía parcial o completa).

Estadificación clínica

Los estadios clínicos I y II corresponden a aquellos pacientes sin evidencia de metástasis, ya sea regionales o a distancia, sobre la base de las evaluaciones clínica, radiológica y/o bioquímica. Los pacientes con melanoma en estadio III son los que tienen evidencia clínica o radiológica de metástasis regionales, ya sea en los ganglios linfáticos regionales o metástasis intralinfáticas como manifestación de metástasis satélite o en tránsito. Los grupos en estadio clínico III se clasifican por los hallazgos clínico y/o radiológico de los ganglios linfáticos regionales, lo cual es de por sí difícil, especialmente con respecto a la evaluación de la presencia y el número de ganglios linfáticos metastásicos. No se hacen por lo tanto diferencias y todos están incluidos en el estadio III. Los pacientes con melanomas en estadio IV tienen metástasis a cierta distancia y no se subestadifican.

Estadificación anatomopatológica

En contraste con la estadificación clínica, ésta tienen gran precisión, tanto cualitativa como cuantitativa) para definir los subgrupos pronósticos, al combinar el informe anatomopatológico del melanoma primario con el de los ganglios linfáticos regionales luego de la linfadenectomía centinela o completa.

Los estadios anatomopatológicos I y II corresponden a los pacientes sin evidencia de metástasis regionales o a distancia, basado en la ausencia de metástasis ganglionares luego de un examen anatomopatológico cuidadoso de los ganglios linfáticos regionales y la ausencia de metástasis a distancia en el examen clínica y radiológico de rutina. Los pacientes con melanoma en estadio anatomopatológico III tienen evidencia anatomopatológica de metástasis regionales, ya sea en los ganglios linfáticos regionales o en sitios intralinfáticos. La clasificación cuantitativa del estado anatomopatológico del ganglio requiere que el anatomopatólogo realice un examen cuidadoso del ganglio resecado quirúrgicamente e informe el número de ganglios linfáticos examinados como así el número de metástasis ganglionares identificadas. Los pacientes con estadio IV tienen metástasis confirmadas por el examen histológico en uno o más sitios distantes.+

La capacidad para estadificar el melanoma con más precisión usando la tecnología del ganglio centinela ha cambiado mucho nuestro conocimiento sobre la historia natural del melanoma, dicen los autores. Esta poderosa tecnología de estadificación nueva ha cambiado los estadios sustancialmente. Habiéndose difundido la linfadenectomía del ganglio centinela, es evidente que existen muchos cambios de estadios de los pacientes estadificados antes como "ganglio negativo", pero quienes, de hecho, tenían metástasis ganglionares no detectadas. Estos pacientes antes incluidos en estadios inferiores al III han mostrado una  gran heterogeneidad del riesgo de metástasis del melanoma en estadio III. Por lo tanto, los límites de las tasas de supervivencia entre los diversos subgrupos de pacientes en estadio anatomopatológico III es bastante grande, de 9% a 63% a los 10 años.

Estadificación clínica versus anatomopatológica

El AJCC Melanoma Staging Committee definió la estadificación clínica y anatomopatológica. Por convención, la estadificación clínica debe hacerse después de la extirpación total del melanoma primario (incluyendo la microestadificación) con la evaluación clínica de los ganglios linfáticos regionales. La estadificación anatomopatológica usará la información proveniente de la microestadificación del melanoma primario y de la evaluación anatomopatológica del estado ganglionar luego de la linfadenectomía parcial (centinela) o total (luego de la disección electiva o terapéutica de los ganglios linfáticos). Las tasas de supervivencia de los pacientes con un melanoma estadificado clínicamente tuvieron diferencias significativas con las de los pacientes cuyos ganglios linfáticos fueron estadificados por los hallazgos anatomopatológicos. Estas diferencias en la supervivencia entre los pacientes estadificados por la clínica y la anatomía patológica fueron estadísticamente significativas entre todos los subestadios T excepto para el T4b. Las diferencias fueron más importantes en los pacientes con la enfermedad en estadios clínicos T2bN0M0, T3aN0M0, T3bN0M0 y T4aN0M0; en esos pacientes, las tasas de supervivencia a los 10 años para la misma categoría de pacientes estadificados clínicamente versus anatomopatológicamente variaron en forma significativa: la tasa de supervivencia absoluta de los pacientes con estadificación clínica fue 20 a 29% inferior, comparada con los pacientes de las categorías T equivalentes, estadificados por la anatomía patológica. Estos resultados destacan la importancia del valor pronóstico del conocimiento del estado ganglionar, a través del mapeo linfático y la linfadenectomía centinela, en aquellas situaciones en las que precisar la estadificación es importante.

TUMOR PRIMARIO (T)

Los tumores primarios se clasifican de acuerdo con las siguientes categorías:

- Tx: el tumor primario no puede ser evaluado (biopsia incompleta por corte o melanoma en regresión)

- T0: sin evidencia de tumor primario

- Tis: melanoma in situ

- T1: melanoma £ 1,0 mm de grosor

- T2: melanomas 1,01 a 2,0 mm

- T3: melanomas 2,01 a 4,0 mm

- T4: melanomas > 4,0 mm


· Grosor del melanoma

La categoría T del melanoma se establece por el grosor del melanoma.

· Ulceración del melanoma

El criterio secundario para la estadificación T es la presencia o ausencia de ulceración por encima del melanoma primario basada en el examen histopatológico. Se diagnostica ulceración cuando la epidermis no está intacta en gran parte de la lesión primaria. Las tasas de supervivencia para los melanomas ulcerados es inferior a la de los pacientes con un melanoma de categoría T equivalente pero sin ulceración pero es muy similar a la de los pacientes con un melanoma no ulcerado de la categoría T inmediatamente superior.  

· Nivel de invasión del melanoma

Este tercer criterio se usa para definir las subcategorías de los melanomas T1 pero no para los melanomas de mayor grosor (T2, T3, o T4). No tiene valor pronóstico. Sin embargo, permite hacer una discriminación pronóstica adiciona en el subgrupo específicos de melanomas de escaso grosor (T1; £ 1 mm).

DEFINICIÓN DE MELANOMAS T1

1. Grosor £ 1 mm
2. Ausencia de ulceración
3. Profundidad de la invasión limitada a los niveles II o III.

Los melanomas T1b tienen un grosor £ 1 mm y son más invasivos, IV o V, o aquellos con ulceración (no importa el nivel). En ambas condiciones las tasas de supervivencia tienen una reducción importante.

· Melanoma in situ, melanomas indeterminados, melanomas primarios múltiples

Los pacientes con melanoma indeterminado y los que no tienen microestadificación deben incluirse en la categoría Tx. Para los pacientes con melanomas primarios múltiples, la categoría T se establece de acuerdo con la lesión que presenta el cuadro con peor pronóstico. 

· Patrones de crecimiento del melanoma

La mayoría de los datos usados para establecer las categorías TNM proviene de casos de melanoma con diseminación superficial y patrones de crecimiento ganglionar. Existe cierta evidencia de que el lentigo maligno melanomatoso, el melanoma acral lentiginoso y el melanoma desmoplástico pueden tener una etiología y una historia natural diferentes siendo el primero de mejor pronóstico que los dos últimos. Pero, aunque el pronóstico sea algo diferencia, los criterios de estadificación son los mismos para cualquier patrón de crecimiento.

Ganglios linfáticos (N)

Los ganglios linfáticos regionales se clasifican en las siguientes categorías:

· N0: sin metástasis regionales detectadas

· Nx: pacientes en los que nos se evaluaron los ganglios linfáticos regionales (extirpación previa)

· N1 aN3: metástasis regionales basadas en el número de ganglios metastásicos y la presencia o ausencia de metástasis intralinfáticas (en tránsito o metástasis satélites)

· Número de ganglios metastásicos

Este factor es el criterio principal para definir la categoría N, porque el número de ganglios metastásicos se asocia estrechamente con la supervivencia a los 10 años, comparado con otros factores pronósticos. Por lo tanto, los pacientes con un ganglio metastásico pertenecen a la categoría N1, con 2 a 3 ganglios a la categoría N2 y con 4 o más ganglios, a la categoría N2

· Micrometástasis versus macrometástasis

El segundo factor pronóstico en importancia es la carga tumoral de las metástasis ganglionares. Los pacientes con evidencia clínica o radiológica de metástasis en los ganglios linfáticos pero con signos anatomopatológicos de metástasis en ellos son definidos, por convención, como metástasis ganglionares "microscópicas" o "clínicamente ocultas." Aunque las metástasis ganglionares pueden variar de tamaño, pueden definirse por la historia clínica de acuerdo con el examen clínico preoperatorio y la notación quirúrgica sobre la linfadenectomía realizada (electiva, centinela o terapéutica). Por el contrario, los pacientes que tienen evidencia clínica y de metástasis ganglionares y el examen anatomopatológico documenta el número de ganglios linfáticos que contienen metástasis (después de la linfadenectomía terapéutica) son definidos como portadores de metástasis ganglionares "macroscópicas" o "clínicamente aparentes." Las tasas de supervivencia de estos dos grupos difieren significativamente.

· Metástasis intralinfáticas

El tercer criterio es la presencia o ausencia de metástasis satélites o en tránsito, independientemente del número de lesiones. Las lesiones satélites clínicas o microscópicas alrededor del melanoma primario y en tránsito entre el melanoma primario y los ganglios linfáticos regionales representan metástasis intralinfáticas. Los datos disponibles demuestran que esas dos entidades anatómicamente definidas se asocian con escasa supervivencia, más aún si se presentan combinadas.

· Grupos ganglionares contiguos o múltiples y estadificación

Por convención, las metástasis en los ganglios regionales se refieren a la enfermedad confinada a uno o dos grupos ganglionares contiguos. Por ejemplo, metástasis ganglionares femorales e ilíacas, axilar y supraclavicular, cervical y supraclavicular, axilar y femoral, axilar bilateral o ganglios linfáticos femorales bilaterales. En estos casos, el paciente tiene un estadio III.

Melanoma Metastásico a Distancia

Se clasifica de acuerdo a las siguientes categorías:

· M0: sin evidencia detectable de metástasis a distancia
· Mx. no se puede evaluar la presencia o ausencia de metástasis
· M1: metástasis en la piel, tejido celular subcutáneo o ganglios linfáticos distantes
· M2: metástasis pulmonares
· M3: metástasis en otras vísceras

Además de las metástasis a distancia, se tienen en cuenta la elevación de la LDH para establecer la categoría M en 3 grupos: M1a, M1b y M1c, con tasas de supervivencia al año de 40 a 605.

· Localización de las metástasis a distancia

Los pacientes con metástasis cutáneas, subcutáneas o en ganglios linfáticos distantes pertenecen a la categoría M1a; tienen mejor pronóstico que los pacientes con metástasis en otros sitios anatómicos. Los pacientes con metástasis pulmonares son M1b y el pronóstico es intermedio. M1c: metástasis en otros sitios anatómicos; mal pronóstico.

· LDH elevada

Su elevación (repetida en dos o más determinaciones con intervalos de 24 horas) coloca a los pacientes con metástasis a distancia en la categoría M1c, sin tener en cuenta el sitio de la metástasis a distancia.

· Número de metástasis

Es un factor pronóstico importante. Sin embargo, esta característica no fue incorporada a esta versión del sistema de estadificación debido a la gran variación que existe en el tipo de imágenes utilizado (desde una radiografía de tórax simple hasta una tomografía por emisión de positrones) para certificar la búsqueda de metástasis a distancia.

Estadios

Melanoma localizado (estadios I y II)

No hay evidencia de metástasis regionales o a distancia, clínica ni anatomopatológica.

Estadio I: bajo riesgo de metástasis y mortalidad específica por melanoma.

Estadio II: riesgo intermedio de metástasis y mortalidad específica por melanoma.
La presencia de ulceración del melanoma tiene mayor riesgo de metástasis y aumenta el estadio para el pronóstico de los pacientes. Por esta razón, se crearon dos subgrupos:

Estadio IA para los melanomas T1 sin ulceración o nivel IV o V de profundidad invasiva (T1N0M0);

Estadio IB para los melanomas T1 con evidencia histológica de IV o V de profundidad invasiva o ulceración de la superficie (T1bN0M0) o melanomas T2 sin ulceración (T2aN0M0).

Hay tres subgrupos de pacientes estadio II:

a) IIA, para melanomas T2 con ulceración (T2bN0M0) o T3 sin ulceración (T3aN0M0)

b) IIB, para melanomas T3 sin ulceración (T3abN0M0) o T4 sin ulceración (T4aN0M0)

c) IIC, para melanomas T4 con ulceración (T4bN0M0). Estos pacientes tienen un riesgo elevado de metástasis regionales y a distancia. Para permanecer dentro de las definiciones anatómicas convencionales el sistema de 2003 asigna los melanomas T4 al estadio II. Esto incluye los melanomas que podrían ser agrupados con otros melanomas localizados pero son colocados en el estadio IIC debido a su riesgo elevado de metástasis ganglionar y sistémicas sin expresión clínica.

La tasa de supervivencia a los 10 años para los pacientes con melanoma IIC es 32%.

Metástasis regionales (estadio III)

No hay subestadios en este grupo. Hay cuatro determinantes de evolución:

1) número de ganglios linfáticos metastásicos;

2) invasión tumoral microscópica (sin manifestación clínica y detectado por anatomía patológica en la linfadenectomía centinela o electiva) o macroscópica (clínica o radiologicamente aparente con confirmación anatomopatológica)

3) presencia o ausencia de ulceración en el melanoma primario y,

4) presencia o ausencia de metástasis satélites o en tránsito.

De este modo aparecen los estadios IIIA (1-3 ganglios linfáticos con metástasis microscópicas y aquellos con melanoma primario no ulcerado; tasa de supervivencia a los 10 años: 67 y 60%, respectivamente), IIIB (1-3 ganglios linfáticos con metástasis macroscópicas y melanoma primario no ulcerado o, aquellos  con metástasis en tránsito o satélites sin metástasis ganglionares, independientemente de la presencia de ulceración o categoría T; tasa de supervivencia a los 5 años: 53%) y, IIIC. Este estadio comprende pacientes con 1-3 metástasis macroscópicas en ganglios linfáticos y melanoma primario ulcerado, o cualquier paciente con enfermedad N3 independientemente del estadio T, incluyendo los pacientes con metástasis de 4 o más ganglios linfáticos o ganglios linfáticos adheridos o metástasis satélites o en tránsito junto con las metástasis ganglionares. La tasa de supervivencia a los 5 años es 26%.

Metástasis a distancia (estadio IV)

Debido a que las diferencias en la supervivencia entre las categorías M son pequeñas, no existen subgrupos parra el melanoma en estadio IV.

Análisis de los factores pronósticos

Un análisis multivariado de 13.581 pacientes con melanoma localizado, los dos factores independientes más importantes son el grosor y la ulceración del tumor primario. Otros factores pronósticos estadísticamente significativos son la edad, el sitio del melanoma primario, el nivel de invasión y el sexo. características  del mismo valor predictivo.

Un análisis estadístico demostró que el valor predictivo del nivel de invasión y ulceración era diferente para el subgrupo de tumores de tamaño £ 1 mm. Para este subgrupo, el nivel de invasión fue más predictivo de la supervivencia que la ulceración del tumor. Lo contrario fue para todos los melanomas mayores de 1 mm, donde la ulceración fue la más predictiva y el nivel de invasión se colocó debajo de la edad del paciente y el sitio anatómico de localización del tumor primario. .

Un análisis multivariado Cox demostró cuáles eran los 3 factores más importantes:

1) el número de ganglios linfáticos metastásicos;
2) la carga tumoral en el momento de la estadificación y,
3) la presencia ausencia de ulceración en el melanoma primario

La supervivencia específica relacionada con el melanoma (calculada desde el diagnóstico del melanoma primario) disminuyó significativamente con el aumento del compromiso ganglionar. La mejor agrupación del número de ganglios linfáticos metastásicos que se correlacionó con la supervivencia a los 5 años fue versus dos a tres versus cuatro o más ganglios metastásicos.

Hubo una supervivencia significativamente inferior para los pacientes con metástasis ganglionares macroscópica comparados con las microscópicas. En todos los subgrupos se observó la disminución de la supervivencia a los 5 años con el aumento de la carga tumoral basada en el mayor número de ganglios metastásicos.

La ulceración del melanoma primario fue la única característica que siguió siendo predictora de una evolución adversa en la enfermedad en estadio III y sus subgrupos.

Se analizó la influencia pronóstica de los diferentes sitios de metástasis a distancia en pacientes en estadio IV y se comprobó que las diferencias más significativas fueron entre los sitios viscerales y no viscerales. Aunque se hallaron diferencias en la supervivencia a 1 año entre pacientes con metástasis pulmonares comparados con pacientes con metástasis en otras vísceras, las diferencias no aparecieron cuando se compararon los datos de supervivencia a los 2 años.

Cáncer de Próstata: Anticipan aumento de casos

Autor/a: Nicholas D James, Ian Tannock, James NDow, et al. Fuente: Lancet 2024 Apr 4:S0140-6736(24)00651-2  The Lancet Commission on prostate cancer: planning for the surge in cases

Aspectos destacados

-Se proyecta que el número de nuevos casos de cáncer de próstata aumentará anualmente de 1,4 millones en 2020 a 2,9 millones en 2040. Se prevé que los cambios en las estructuras de edad y la mejora de la esperanza de vida impulsarán grandes aumentos de la enfermedad.

-El aumento proyectado en los casos de cáncer de próstata no puede prevenirse mediante cambios en el estilo de vida o intervenciones de salud pública.

-.La única manera de mitigar el daño causado por el aumento del número de casos es establecer urgentemente sistemas para un diagnóstico más temprano en los países de ingresos bajos y medianos. Se necesitan con urgencia ensayos de detección en los países de ingresos bajos y medianos (PIMB) para informar mejor sobre las formas de mejorar el diagnóstico temprano.

-Los sistemas de diagnóstico temprano necesitarán incorporar combinaciones novedosas de personal e integrar el creciente poder de la inteligencia artificial para ayudar en la interpretación de exploraciones y muestras de biopsias.

-Como es probable que el aumento del cáncer de próstata se refleje en el aumento de otras enfermedades como la diabetes y las enfermedades cardíacas, los programas de diagnóstico temprano deberían centrarse no sólo en el cáncer de próstata sino en la salud de los hombres en general.

-Se necesitan programas de extensión que aprovechen la amplia disponibilidad global de teléfonos inteligentes como herramientas para la educación sobre el cáncer de próstata (utilizando tanto las redes sociales como los medios tradicionales), al igual que programas que ayuden a las personas a navegar por los sistemas de atención médica.

-La mayoría de las investigaciones sobre el cáncer de próstata se han centrado desproporcionadamente en hombres de origen europeo, a pesar de que las tasas de cáncer de próstata son dos veces más altas en hombres de ascendencia africana. Una prioridad clave de la investigación es comprender mejor los factores que influyen en las diferencias étnicas en la prevalencia de la enfermedad.

-El tratamiento del cáncer de próstata avanzado sigue siendo un problema y hay terapias asequibles disponibles, pero están distribuidas de manera desigual. El uso constante de estas terapias es una forma rentable de reducir el daño causado por el cáncer de próstata.

-Sigue habiendo escasez de cirujanos especialistas y equipos de radioterapia en los países de ingresos bajos y medianos, y abordar esta escasez es clave para mejorar la atención del cáncer de próstata a nivel mundial.


Introducción

El cáncer de próstata es el cáncer más común por incidencia en hombres en 112 países (a partir de 2020) y representa uno de cada 14 cánceres diagnosticados en todo el mundo y el 15% de todos los cánceres masculinos.

Entre los hombres la enfermedad ocupa el segundo lugar después del cáncer de pulmón en términos de mortalidad por cáncer.

Los cánceres surgen en el epitelio que recubre la glándula prostática: van desde tumores de bajo grado que no requieren tratamiento hasta tumores rápidamente crecientes y altamente letales. Las vías de la enfermedad y parte de la biología y la genética subyacentes se resumen en la figura 1.

Figura 1. Descripción general de la estadificación y la biología del cáncer de próstata

Los autores hicieron proyecciones de tendencias futuras en casos de cáncer de próstata, identificaron los mejores enfoques para el diagnóstico y el tratamiento en diferentes entornos de atención médica y recomendaron políticas y prácticas clínicas, investigaciones e inversiones basadas en evidencia. Buscaron empoderar no solo a los profesionales y proveedores de atención médica, sino también a los pacientes y sus familias para que actúen como agentes de cambio.

Es probable que los avances en imágenes (en particular PET y CT con antígeno de membrana específico de la próstata [PSMA]), tecnologías moleculares y genéticas, radioterapia de alta precisión para tratamientos curativos y nuevas terapias para enfermedades avanzadas, junto con el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA), tienen un papel cada vez mayor en la detección y el tratamiento del cáncer de próstata. Muchas de estas tecnologías son potencialmente escalables, asequibles y están disponibles en los países de ingresos bajos y medianos, pero un desafío importante es la identificación de estrategias óptimas para su implementación.

El presente trabajo se basa en hallazgos clave de Comisiones Anteriores de Lancet, en particular las de acceso a la radioterapia y cirugía. El informe resultante de la Comisión, que se divide en siete partes, ofrece una visión general de los problemas actuales y futuros y ofrece recomendaciones para cambios tanto en las políticas como en las prácticas basadas en nuestras proyecciones de un aumento en los casos de cáncer de próstata (principalmente en los países de ingresos bajos y medianos).


Parte 1: Escala y distribución contemporánea y futura del cáncer de próstata

El cáncer de próstata ya es una causa importante de morbilidad y mortalidad en todo el mundo, y se prevé que las cifras se duplicarán para 2040.

Es probable que el número real de casos sea mayor que las cifras registradas debido a un diagnóstico insuficiente y una notificación deficiente, particularmente en los países de ingresos bajos y medianos.

El envejecimiento y el crecimiento poblacional relativamente superiores en los países de ingresos bajos y medianos (en comparación con los de altos ingresos) conducirán a aumentos aún mayores del cáncer de próstata en los próximos años, causando sufrimiento y dificultades económicas. Los mismos factores demográficos que están impulsando el aumento de la incidencia del cáncer de próstata también conducirán a aumentos paralelos en otras enfermedades de las poblaciones de mayor edad, todas las cuales deberán ser atendidas por los sistemas de salud.

Con una mejor planificación, muchos de estos daños pueden mitigarse sustancialmente. Se necesitan urgentemente soluciones con amplia aplicabilidad. Más adelante en esta Comisión se analizan algunas posibles soluciones, que podrían incluir cambios en las vías de diagnóstico y tratamiento.


Parte 2: La vía de diagnóstico

En los países de ingresos altos, considerar pruebas oportunistas de PSA basadas en elecciones informadas y en la presentación sintomática de la enfermedad para el diagnóstico da lugar a pruebas excesivas en hombres mayores y pruebas insuficientes en hombres más jóvenes con alto riesgo. Sin embargo, todavía hay demasiados hombres con enfermedad avanzada, especialmente si provienen de entornos socioeconómicos desfavorecidos.

Las pruebas de PSA dirigidas se centraron en hombres más jóvenes (es decir, de 45 a 69 años) en poblaciones negras y de 50 a 69 años en otras poblaciones. Vinculados a programas de educación y extensión podrían reducir el sobrediagnóstico en hombres mayores y aumentar el diagnóstico en subgrupos de alto riesgo de hombres más jóvenes. La evaluación basada en resonancia magnética antes de la derivación a una biopsia reduce el sobrediagnóstico y el sobretratamiento, al tiempo que detecta enfermedades potencialmente letales.

En los países de ingresos bajos y medianos, demasiados hombres presentan enfermedades avanzadas, un problema social importante que causa sufrimiento, muerte prematura y dificultades financieras a las familias. Además, el cáncer de próstata es sólo una de una serie de enfermedades, incluidos otros cánceres, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, que se volverán sustancialmente más prevalentes en los países de ingresos bajos y medianos en un futuro próximo.

Deben darse prioridad a las soluciones holísticas que permitan la detección temprana de todas estas enfermedades. La sensibilización sobre el cáncer de próstata desempeña un papel central en una detección temprana eficaz. Para mejorar el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de próstata a nivel mundial (especialmente en los países de ingresos bajos y medianos) y reducir la morbilidad y la mortalidad, la educación es crucial y debe adaptarse a enfoques digitales novedosos.


Parte 3: Manejo del cáncer de próstata localizado

La incidencia de cáncer de próstata y otros cánceres en los países de ingresos bajos y medianos seguirá aumentando en las próximas décadas de acuerdo con los cambios demográficos proyectados, con la correspondiente necesidad creciente de instalaciones y experiencia en radioterapia y cirugía. Las organizaciones internacionales y comisiones deben presionar a los gobiernos para que consideren tanto la cirugía como la radioterapia como prioridades en el tratamiento del cáncer.

La cobertura sanitaria de los gobiernos debería incluir la radioterapia y la cirugía para que sean asequibles para toda la población. Los gobiernos también necesitan financiar unidades de radioterapia y garantizar que sean sostenibles con la ayuda de organizaciones como la Agencia Internacional de Energía Atómica. Cada país debería invertir en al menos un centro oncológico integral que ofrezca radioterapia y cirugía, y debería exigir que ese centro capacite a expertos locales. Alternativamente, los centros regionales ofrecen un posible puente entre la falta de prestación y servicios nacionales completos.

La prevalencia del cáncer de próstata y otros cánceres en los países de ingresos bajos y medianos seguirá aumentando a medida que aumente la esperanza de vida, con una necesidad cada vez mayor de instalaciones y experiencia en radioterapia y cirugía.

En los países de ingresos altos, para la enfermedad no metastásica, el énfasis debe estar en reducir el sobretratamiento en enfermedades de bajo riesgo y reducir la carga del tratamiento en las de mayor riesgo de enfermedad (p. ej., pasar a esquemas de radioterapia hipofraccionada, evitar el uso excesivo de terapia de privación de andrógenos). Para la enfermedad avanzada tanto en los países de ingresos altos como en los países de ingresos bajos y medianos, se deben definir y financiar terapias básicas para maximizar la supervivencia y minimizar los costos de atención médica.


Parte 4: Terapia sistémica para la enfermedad avanzada

En los países de ingresos altos, algunos hombres todavía presentan inicialmente cáncer de próstata metastásico, y muchos reciben terapia subóptima, incluso cuando la terapia óptima es justificada. Por lo tanto, una alta prioridad en los países de ingresos altos es definir terapia óptima e implementar sistemas para mejorar acceso.  Esta acción trata en parte de la educación de profesionales de la salud, pero también implicará un empoderamiento de los pacientes (ver Parte 6).

En los países de ingresos bajos y medianos, la mayoría de los hombres presentan cáncer de próstata incurable en última etapa. Para esos hombres, el diagnóstico temprano y el inicio de terapias hormonales estándar podrían reducir la morbilidad y prevenir complicaciones graves como la compresión de la médula espinal y la retención urinaria.

Además, el uso de la orquiectomía en lugar de la terapia de privación de andrógenos inyectados podría liberar recursos valiosos para una terapia farmacológica más eficaz, como antiandrógenos de nueva generación. Al igual que en los países de ingresos altos, la introducción de estos enfoques también debe estar vinculada a la educación tanto de los profesionales de la salud como del público en general.


Parte 5: Nuevas tecnologías: selección personalizada de fármacos y nuevos enfoques de imágenes

En los últimos 20 años, han proliferado nuevas tecnologías en la atención del cáncer de próstata.

Es probable que el papel de estas tecnologías se amplíe y es necesario tener cuidado para evaluar adecuadamente los efectos en los resultados de los pacientes y en la rentabilidad.

La capacidad de secuenciar ADN de forma rápida y económica y los desarrollos relacionados que permiten el uso de ctDNA están restringidos en gran medida a entornos de investigación, excepto en el contexto de la selección de pacientes que pueden beneficiarse de la terapia con inhibidores de PARP. Sin embargo, es muy probable que estén disponibles más terapias que requieran selección molecular y es factible que el uso de ctDNA para monitorear tanto la respuesta como la evolución del tumor se convierta en parte de la práctica clínica, al menos en los países de ingresos altos.

Las tecnologías de imágenes de alta precisión, como la PET con PSMA y la resonancia magnética de cuerpo entero, nuevamente son muy prometedoras para mejorar la toma de decisiones, pero hasta ahora se han evaluado en gran medida únicamente en términos de precisión y no en términos de efectos sobre los resultados clínicos. El uso generalizado de estas tecnologías también hace que la interpretación de la base de evidencia desarrollada antes de su llegada sea más compleja. Aunque la precisión mejorada es atractiva, los ensayos aún necesitan integrar imágenes tanto convencionales como de próxima generación para cerrar la brecha entre la evidencia antigua y nueva y permitir la comparación cruzada.

Aún falta evidencia de que mejores imágenes mejoren los resultados clínicos y producir dicha evidencia debe ser un foco clave de estudios futuros. Los nuevos avances, como la terapia con radioligandos estrechamente relacionada con la PET con PSMA, apuntan nuevamente a nuevos enfoques terapéuticos interesantes (ver figura 2).

Figura 2: Sensibilidad de PSMA PET y CT en comparación con CT sola en la detección de metástasisEl panel de la izquierda es una imagen PET coronal de cuerpo entero. Las áreas negras muestran una captación normal del marcador en el tejido (por parte de las glándulas salivales, el hígado, el bazo y los riñones). Las áreas rojas representan la captación del marcador PET relacionada con el cáncer en los ganglios linfáticos metastásicos y la próstata. Los paneles superiores son imágenes de TC de ganglios linfáticos con cáncer en la región paraaórtica. En los paneles inferiores, la adición de PET a la TC muestra claramente la captación del trazador por metástasis en los ganglios linfáticos de bajo volumen, lo que sería imposible de discriminar en las imágenes de TC únicamente. PSMA=antígeno de membrana específico de la próstata.


Parte 6: El papel de la educación en la modificación de los resultados del cáncer de próstata

El panorama rápidamente cambiante de la tecnología de las comunicaciones modernas ofrece enormes oportunidades para conectarse con las personas y educar sobre el cáncer de próstata. Incluso las personas que viven en lugares remotos suelen tener acceso a las telecomunicaciones móviles.

Los canales de redes sociales como TikTok, Instagram y X tienen un gran alcance. Los influencers populares podrían ser una forma novedosa de difundir información sanitaria entre las personas. Los proveedores de atención médica deberían explotar estos canales para vincular a las personas con fuentes de información más convencionales y programas activos de búsqueda de casos. También podrían promoverse controles sanitarios vinculados a programas de diagnóstico. Además, los teléfonos inteligentes tienen enormes capacidades interactivas que podrían explotarse. Los registros móviles de los teléfonos inteligentes de los pacientes son una nueva herramienta clave con un enorme potencial para impulsar el cambio.

Aunque estos canales también están abiertos al mal uso y a la desinformación, si se gestionan adecuadamente, existen enormes oportunidades para lograr cambios positivos.


Parte 7: Cómo lograr los cambios necesarios en la atención del cáncer de próstata

La mayoría de los hombres tratados por cáncer de próstata no metastásico en los países de ingresos altos no mueren a causa del cáncer de próstata.

Por ejemplo, en el Reino Unido, alrededor de 50.000 hombres son diagnosticados anualmente con cáncer de próstata y alrededor de 12.000 hombres mueren a causa de la enfermedad (alrededor de 7.000 de los cuales fueron diagnosticados con enfermedad metastásica). En general, el 78% de los pacientes del Reino Unido sobreviven 10 años o más. Los datos de otros países de renta alta son similares. Por lo tanto, en los países de ingresos altos, los hombres suelen vivir muchos años (incluso décadas) desde el momento del diagnóstico, aunque con las consecuencias de tratamientos como la cirugía o la radioterapia.

El seguimiento del cáncer de próstata se basa principalmente en el seguimiento de las concentraciones de PSA tanto en los países de ingresos altos como en los países de ingresos bajos y medianos. Por tanto, la asistencia hospitalaria periódica es innecesaria: los controles del PSA pueden realizarse eficazmente a través de la atención primaria y pueden ser seguidos por los propios pacientes si están adecuadamente informados y motivados.

Muchos hombres también tendrán una supervivencia prolongada con la enfermedad avanzada: con el tratamiento moderno en los países de ingresos altos, la mediana de supervivencia general en pacientes con cáncer de próstata metastásico (teniendo en cuenta la migración de estadio debido al mayor uso de PET con PSMA para detectar metástasis) es de 5 a 7 años y sigue aumentando.

En los países de ingresos bajos y medianos, donde es más probable que el cáncer de próstata sea metastásico, es probable que los hombres reciban terapias hormonales a largo plazo. A medida que sus cánceres empeoren, necesitarán terapias adicionales, incluidos otros medicamentos y, cuando estén disponibles, radioterapia y cirugía para complicaciones.


Conclusiones

Las recomendaciones realizadas en el presente artículo podrían ayudar a mejorar el diagnóstico y tratamiento de los hombres con cáncer de próstata en todo el mundo. Los gobiernos y los financiadores de atención médica deberían invertir recursos en la implementación inmediata de herramientas de diagnóstico y tratamientos basados en evidencia dentro de su esfera de operaciones para abordar los resultados adversos para los hombres con cáncer de próstata. Además, en vista del gran aumento previsto de casos, es necesario implementar cambios a largo plazo a partir de ahora si se quieren prevenir grandes aumentos en las muertes por cáncer de próstata.

Se detallan cuatro acciones clave que deben tomarse, con recomendaciones adaptadas para los países de ingresos altos y bajos y medianos:

  • Acción 1: mejorar las vías de diagnóstico en todos los entornos de atención médica para facilitar la detección temprana del cáncer de próstata clínicamente significativo e integrar el diagnóstico en programas centrados en problemas más amplios de salud de los hombres. Debido a que el cáncer de próstata no se puede prevenir y, por lo tanto, el aumento de casos es inevitable, esta es la única manera de mitigar la creciente ola de daños que resultará del cáncer de próstata en los próximos años.
     
  • Acción 2: crear sistemas de registros médicos basados en la nube para mejorar el acceso a la información sanitaria y facilitar el uso de la inteligencia artificial para complementar o complementar los déficits en el número y las habilidades de las profesiones sanitarias. El acceso y el control de la información médica permiten agregar asesoramiento y asistencia personalizados con la navegación de los sistemas médicos.
     
  • Acción 3: implementar recomendaciones de prácticas pragmáticas para obtener el máximo beneficio, adaptadas a los niveles de recursos nacionales y los patrones de enfermedad. Las directrices deben ser apropiadas para los recursos y debe estar vinculado a los sistemas de registros mantenidos por los pacientes para que la implementación pueda ser respaldada y auditada. En la actualidad, en los países de ingresos altos con atención sanitaria financiada, la evidencia muestra bajos niveles de cumplimiento de las directrices. Simplemente ofrecer consistentemente lo que se sabe que funciona (y que está financiado) es una manera rápida de mejorar los resultados.
     
  • Acción 4: apoyar la investigación sobre modelos regulatorios estratificados por riesgo, incluidos métodos de diagnóstico rentables y reutilización o reducción de dosis de medicamentos, y sobre una mejor comprensión de los efectos de las diferencias étnicas en los resultados del cáncer de próstata.

 

Cáncer de vejiga: El cáncer olvidado

 Europa tiene algunas de las tasas de incidencia de cáncer de vejiga más altas del mundo, pero el conocimiento de la enfermedad sigue siendo alarmantemente bajo según una nueva encuesta de la Asociación Europea de Urología (EAU). La encuesta, que analizó el conocimiento sobre el cáncer de vejiga y sus síntomas clave entre los adultos europeos, mostró que casi el 60 % de los adultos europeos no están familiarizados con el cáncer de vejiga o no saben qué tan grave puede ser.

Los síntomas no son comúnmente reconocidos.

Un cambio en el color de la orina o sangre en la orina suele ser el primer signo de cáncer de vejiga y debe provocar una visita inmediata a un médico o profesional de la salud. Sin embargo, más de la mitad (55 %) de los encuestados no sabía que un cambio en el color de la orina podría ser una indicación temprana de cáncer de vejiga.

Un diagnóstico temprano de cáncer de vejiga puede mejorar significativamente los resultados del tratamiento.

Uno de los primeros indicios más comunes de cáncer de vejiga es la presencia de sangre en la orina. Según la encuesta, el 75 % de los adultos no siempre revisan su orina en busca de un cambio de color, y el 22 % rara vez o nunca revisan su orina.

Falta de voluntad para buscar consejo médico.

La nueva encuesta también ha demostrado que los adultos no están dispuestos a buscar consejo médico, incluso si notaron síntomas. El 20 % de los participantes dijeron que esperarían una semana o más antes de hablar con un médico o un profesional de la salud si notaran un cambio en el color de la orina de amarillo a naranja, rosa o rojo. La razón más común para no buscar consejo médico fue que las personas esperaban que mejorara por sí sola.

El profesor Arnulf Stenzl, secretario general electo de la EAU y jefe del departamento de urología del Hospital Universitario de Tübingen (DE), especializado en cáncer de vejiga: “Con el cáncer de vejiga, detectarlo a tiempo es crucial, ya que esto se traduce en mejores tasas de supervivencia . Los pacientes diagnosticados en el estadio 1 tienen una probabilidad del 80 % de supervivencia a cinco años, en comparación con el 40 % en el estadio 3.

Los resultados de nuestra encuesta nos transmiten un mensaje muy preocupante de que existe una necesidad urgente de aumentar la educación pública para hacerlos conocer los síntomas del cáncer de vejiga y hablar con un especialista como un urólogo. Esto ayudará a lograr un diagnóstico más temprano y reducir las tasas de mortalidad”.

Sobre el cáncer de vejiga y la Semana de la Urología 2022

El cáncer de vejiga es el quinto cáncer más común en Europa y afecta a más de 200.000 personas cada año. Es causado por cambios en las células de la vejiga y, a menudo, está relacionado con la exposición a ciertas sustancias químicas. Fumar, por ejemplo, ha sido identificado como el mayor factor de riesgo individual para el cáncer de vejiga. Los síntomas comunes generalmente están relacionados con la orina e incluyen sangre en la orina, cambios en el color de la orina, dolor al orinar, micción frecuente y más.

¿Qué es el cáncer de vejiga?

El cáncer de vejiga es el crecimiento de tejido anormal (tumor) en la vejiga. Hay varias etapas del cáncer de vejiga. Su tratamiento y experiencia dependerán de las características específicas del tumor (lo que se denomina "estadificación" del tumor) y la experiencia de su equipo médico.

Esta sección brinda información general sobre el cáncer de vejiga, el diagnóstico y varias opciones de tratamiento. Discuta con su médico qué es lo mejor en su situación individual.

La función de la vejiga

La vejiga urinaria (denominada "la vejiga") es el órgano que recoge y almacena la orina producida por los riñones. Es una bolsa elástica hueca hecha de tejido muscular que se asienta sobre los músculos del piso pélvico. La vejiga se expande a medida que se acumula la orina de los riñones antes de salir del cuerpo a través de la uretra.

Etapas de la enfermedad

Un tumor que crece hacia la cavidad central de la vejiga sin crecer hacia el tejido muscular de la vejiga se denomina múscular no invasivo. Estos tumores son superficiales y representan una etapa temprana. Este es el tipo más común de cáncer de vejiga. En la mayoría de los casos, estos tumores no son agresivos y rara vez se diseminan a otros órganos, por lo que no suelen ser letales, sin embargo, pueden reaparecer (= recurrencia) o desarrollar características agresivas (= progresión).

A medida que el cáncer crece hacia el músculo de la vejiga y se disemina a los músculos circundantes, se convierte en un cáncer de vejiga que invade los músculos. Este tipo de cáncer tiene una mayor probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo (enfermedad metastásica) y es más difícil de tratar. En algunos casos, puede ser fatal.

Si el cáncer de vejiga se propaga a otras partes del cuerpo, como los ganglios linfáticos u otros órganos, se denomina cáncer de vejiga localmente avanzado o metastásico. En esta etapa, la cura es poco probable y el tratamiento se limita a controlar la propagación de la enfermedad y reducir los síntomas.

Signos y síntomas del cáncer de vejiga

La sangre en la orina (hematuria) es el síntoma más común cuando hay un tumor de vejiga. Los tumores en el revestimiento de la vejiga (que no invaden los músculos) no causan dolor en la vejiga y, por lo general, no se presentan con síntomas del tracto urinario inferior (ganas de orinar, irritación).

Si tiene síntomas del tracto urinario, como dolor al orinar o necesidad de orinar con más frecuencia, se puede sospechar un tumor maligno, especialmente si se descarta o trata una infección y esto no reduce los síntomas. El cáncer de vejiga con invasión muscular puede causar síntomas a medida que crece en el músculo de la vejiga y se disemina a los músculos circundantes.

Síntomas como dolor pélvico, dolor en el costado, pérdida de peso o la sensación de una masa en la parte inferior del abdomen pueden estar presentes en algunos casos cuando los tumores están más avanzados.

Video animado: examen de una vejiga

Cuando se encuentra sangre en la orina, el siguiente paso podría ser realizar una cistoscopia para examinar la vejiga. Este es un procedimiento en el que el médico mira dentro de su cuerpo con un cistoscopio insertado a través de la uretra.

Un cistoscopio es un tubo delgado con una cámara y una luz en el extremo. Esta vista interior le permite a su médico buscar causas de sangrado o anomalías de la vejiga y su revestimiento. En el siguiente video se explica con más detalle el procedimiento.


Durante la Urology Week 2022 (26-30 de septiembre), la EAU se centra en la importancia del diagnóstico precoz al tomar en serio la presencia de sangre en la orina, ya que suele ser el primer indicador de cáncer de vejiga. Para obtener más información sobre la Semana de la Urología, visite http://urologyweek.org. Para obtener más información sobre el cáncer de vejiga, consulte https://patients.uroweb.org/cancers/bladder-cancer.